Varios casos de cubanos que estuvieron colaborando en Venezuela han regresado de misión siguen esperando por paquetes de grandes dimensiones que han enviado por carga.

Incluso medios oficiales de la Isla como Cubadebate y Juventud Rebelde se han hecho eco de protestas digitales sobre esos “paquetes desaparecidos”.


Para algunos de los mismos colaboradores en esas misiones, la respuesta está en que muchos no utilizan una “empresa segura y confiable”, y por ese motivo, buscando lo barato, son engañados.

Han llegado a Cuba las cargas de 5 578 colaboradores y quedan en Venezuela 14 808 bultos. La carga varada en Venezuela actualmente supera las 194 toneladas. Serían necesarios 23 contenedores de 40 XHC para ser enviados a puerto cubano.

Estos cubanos viven la espera de sus bultos, la desinformación es inminente y se habla también de robo. Los comentarios de muchos de estos cubanos a continuación.

«Solo te dicen: se perdió; y yo respondo: Bueno, el Titanic hace una pila de años se hundió y se descubrió dónde estaba. ¿Cómo mi equipaje va a desaparecer con todo el avance tecnológico que existe hoy?» comenta uno de ellos.


Las entidades profesionales a través de las cuales han viajado se lavan las manos diciendo que “el envío es personal”.

Algunos de los afectados han llegado incluso a escribir al Consejo de Estado, pero no han acabado teniendo solución a su pérdida. Con similar resultado han escrito“cartas colectivas” que han ido rebotando en varias instituciones y el resultado ha sido nulo: se “remarca la responsabilidad individual de cada cuál por sus paquetes”.

La Oficina Provincial de Atención a la Población es categórica: «No es competencia del Gobierno realizar gestión alguna, son ustedes los que deben demandar mediante un proceso judicial al organismo responsable, en este caso, la Aduana».

Un entrenador de voleibol de Sancti Spiritus, que había enviado sus paquetes hace más de un año, los acabó recuperando en persona. Esto comentó: «estaban donde mismo los dejé, los recogí y hasta me dieron dos cajas de un amigo con un hago constar, sin firma. Los contacté allá, pues si ven que la llamada es desde Cuba no la cogen».

Una abogada cubana define la situación:

«Es un caso atípico, complejo. Son personas naturales que en otro país hacen un contrato a título personal con una agencia de viaje, sus derechos son los que les instituyen los de ese país, o sea, desde Cuba no se puede hacer ningún proceso para reclamar el incumplimiento de un contrato». Agregado: “No está bien fundado con todas las oportunidades legales de las partes, es escueto y ambiguo, no tiene término para reclamar. Los bufetes tienen un grupo de abogados que radican en La Habana y pueden representar a personas en otros países, tienen regulaciones, cobran un por ciento del ingreso al tener que establecer un proceso allá. Institucionalmente los afectados pueden solicitar respaldo o ayuda, no hablamos de obligación, pueden unirse, quizás algo se pudiera lograr por el abogado de la entidad, hacer alguna forma de representación legal y viabilizar la entrega pero, reitero, no es obligación”.