Según varias demandas federales alegan que le entregaron al Departamento de Transporte Estatal divisores inseguros y de menor calidad. Refiriéndose a los postes que dividen los carriles expresos de la I-95.

El pleito legal consta de 349 páginas y no solo esta la empresa estatal sino también la compañía FlexStake, al parecer DBI también le hacia el pedido. Según la demanda las ordenes por parte de la parte acusa comenzaron a disminuir.

Actualmente DBI tiene un contrato con el Departamento de Transporte de la Florida es de 47 millones de dólares con el objetivo de reemplazar todos los divisores.

Si se confirma que los divisores son fraudulentos cuanto mas podría costar. Según Alice Bravo, Directora del Dpto. de Transporte Miami-Dade. Reconociendo que el proceso de selección es bien estricto.


Antes del 2016 habían 17.000 tubos, hoy día esa cifra se duplico.