Este lunes la ciudad de Orlando aprobó una resolución que prohíbe a los funcionarios y a la Policía local cuestionar el estatus migratorio de sus residentes, según Mundo Hispánico.


Durante una conferencia de prensa efectuada en las escalinatas del Ayuntamiento, el alcalde Buddy Dyer expresó: “Orlando no está metida en el negocio de la inmigración”.

“(Orlando) es una de las ciudades de más rápido crecimiento y su comunidad inmigrante forma una parte vital de este crecimiento, en realidad casi un cuarto de los negocios que tenemos en el área metropolitana son propiedad de inmigrantes”, añadió.

El Consejo de esta ciudad, aprobó de manera unánime la medida, ante el aplauso de varios asistentes a la sesión, según sus promotores, Orlando se convierte en la primera urbe turística del sur del país en adoptar una normativa de este tipo.

El alcalde admitió que hay temor en las comunidades de inmigrantes por la política migratoria del actual presidente Donald Trump.


“Afirmo, ratifico, nuestro compromiso de inclusión y de confianza entre nuestros agentes policiales y la comunidad, especialmente de aquellos con miedo debido a su estatus migratorio”, enfatizó Dyer.

Es vital para la seguridad de esa ciudad contar la asistencia de cualquier persona que haya sido víctima, o haya presenciado un crimen sin importar su condición migratoria, explica el texto de la resolución, impulsado por Tony Ortiz, concejal de origen boricua.

“Ningún residente que respete las leyes será de manera rutinaria requerida a proveer su estatus migratorio durante cualquier investigación que ejecute la Policía de Orlando”, detalla el texto.

La resolución aplica a los choferes que comenten alguna infracción de tránsito no criminal, a víctimas de crímenes, testigos, personas que reporten un crimen, y otras personas que puedan tener contacto con la policía.

Una joven indocumentada y estudiante universitaria, Karen Caudillo, residente de Orlando, agradeció al alcalde y al comisionado por la medida.

“Por saber que puedo ir a la tienda, al doctor, a la escuela sin tener miedo a que un encuentro con la Policía me devuelva a un país al que nunca he estado”, comentó.

Rasha Mubarak, de la Coalición Trust Orlando, luego de la votación dijo: “Cuando decimos que estamos haciendo historia, no solo estamos haciendo historia, estamos en el lado correcto de la historia”.

Orlando se ha comprometido “a cumplir con la Constitución de Estados Unidos, y con cualquier ley o estatus federal, estatal o local que aplique a las leyes migratorias”, pero subraya que esa ciudad no cuenta con cárceles, ni ningún centro de detención de indocumentados, por lo que la Policía “no puede, ni lo hará”, detener a individuos en base solo a su situación migratoria “a menos que sea requerido por la ley”.

El comisionado también mencionó que el certificado permite a víctimas de crímenes, o a quienes cooperan con las autoridades en la persecución de actividades criminales, solicitar la visa U.

(Con información de Mundo Hispánico)