Problemas de la vivienda en Cuba. Foto: Cuba en Miami

Un reporte del oficialista diario Granma, del pasado 8 de abril dio a conocer que en la provincia de Pinar del Río se incumple la producción de la mayoría de los recursos que demanda el programa de la vivienda en la Isla, incluyendo los productos para paredes, piso, carpintería y los áridos, informa Diario de Cuba.


Una noticia sin duda desesperanzadora, pero que por otra parte ya no sorprende a nadie en un país donde el acuciante problema de la vivienda lleva décadas sin resolverse.

René Mesa Villafaña, ministro de la Construcción, admitió que en la Mayor de las Antillas persiste un déficit de 929.695 viviendas, el titular estimó que con la nueva Política Nacional de la Vivienda, aprobada por la Asamblea
Nacional del Poder Popular, la situación se resolvería en diez años.

Con ese objetivo se fundó el Grupo de Producción Local, creado el Programa de Producción Local y Ventas de Materiales de la Construcción, para proveer de recursos a todo el país, también se confeccionó un cronograma de fabricación de equipos y moldes que se supervisa semanalmente. El nuevo plan consiste en construir y reparar más de 10.000 viviendas en un año.

Sin embargo, en 65 municipios cubanos y 13 provincias se llevó a cabo una fiscalización, que detectó insuficiencias en cuanto a la producción de materiales, así como irregularidades en la calidad e inestabilidad de los suministros.


De igual modo la inspección arrojó incumplimientos en los cronogramas de ejecución; baja ejecución del programa de rehabilitación de edificios, impermeabilización y remodelación de cuarterías; inexistencia de control sistemático a los subsidios otorgados; poca disponibilidad de ventanas y puertas, vigas de techo, áridos, acero y cubiertas pesadas que afectan la terminación de las obras de subsidio.

Se dejaron de ejecutar unos 379 millones de pesos otorgados por concepto de subsidios hasta octubre de 2018, añadiendo que prácticamente el 60% de las viviendas concluidas carecen de la certificación de habitable.

Al designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel le hicieron llegar estos datos, que evidencian el retraso en el primer trimestre, y el sustituto de Raúl Castro advirtió que en caso de que se acumulen los retrasos estaría en peligro el plan proyectado para este año.

No obstante, Díaz-Canel reiteró que «el eslabón esencial y actor más importante del modelo económico cubano está en la empresa estatal socialista, a la cual tenemos que darle un vuelco y potenciarla más».

Diario de Cuba recuerda que entre los seis puntos que Fidel Castro defendió en su juicio por el asalto al cuartel Moncada en 1953, estaba el problema de la vivienda en la Isla.

En aquel entonces, hace 66 años atrás, calificó la situación como una tragedia, tras seis décadas de administración socialista, el fondo habitacional de Cuba está aún peor, y de acuerdo al citado medio, podría transcurrir medio siglo (con suerte) en lo que se le da solución a la carencia de viviendas.

Todos los planes del Gobierno de Partido Comunista (PCC) han fracasado a lo largo de su historia, en la década de 1960 a 1970, de un plan de 32.000 apartamentos anuales apenas se cumplió la tercera parte.

Entre 1971 y 1980, de 38.000 no se llegó a la mitad, de 1981 a 1990, el plan de 100.000 no superó las 40.000 como promedio anual.

Y aunque en 1995 se sobrepasaron las 40.000, en los años sucesivos se volvió a descender, el incumplimiento de este sector en esas cuatro décadas excedieron el millón de casas.

Un nuevo plan de 2005, de construir no menos de 100.000 viviendas nuevas por año, se incumplió al año siguiente, se rebajó a 52.000 en 2007, se edificaron casi 45.000 en 2008, unas 34.000 en 2009; una cifra más baja de 33.000 en 2012, en 2013 no se llegaron a edificar ni 26.000 casas.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el déficit de casas existente antes de 1959, era de 700.000 viviendas, y con los ciclones que han azotado Cuba entre 2001 y 2018, incluyendo también los destrozos del tornado que impactó La Habana en enero último, la cantidad de viviendas que se desplomaron resultan mayor que el déficit que existía en la década del cincuenta del pasado siglo.