Con la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, en Cuba se eliminaron los espacios privados como clubs y playas, que en la etapa pre-revolucionaria disfrutaban sí es cierto una clase privilegiada en el país, pero lo cierto es que mucho más abundante de lo que puede existir hoy en la Isla caribeña, donde despojaron a todos los cubanos de sus riquezas, para repartir la miseria por igual.

Vecinos de la playa Rancho Luna y el delfinario, a 17 kilómetros de la provincia Cienfuegos, se quejan de que el Gobierno cubano les cercó y les prohibió el acceso a la playa, que ellos mismos fueron limpiando para convertir la zona costera en playa, y poder disfrutar de ella libremente, sale a relucir en un reportaje de CubaNet.

El Estado cubano sin previo aviso cercó el lugar, y cobra la entrada, algo que ha causado gran descontento entre los vecinos de la zona.


“Realmente se convirtió en playa, valga la redundancia gracias a nosotros los vecinos, que inclusive los trabajos voluntarios de los CDR (Comité de Defensa de la Revolución) se hacían ahí sacando tierra, erizos porque ahí no había quien entrara”, explica Mayelin Castro.

“Porque es muy rico venir a coger una cosa que no hicieron, porque después que nos quitaron el delfinario, aquello no había entrada allí mi amor, aquello lo quitamos piedra a piedra, todos los que estamos aquí somos testigos…aquello era hierba, era rocoso, y lo fuimos limpiando…ahora es muy rico venir a coger la playita. ¿Por qué no lo hicieron cuando eso era roca viva? Ah no ahora sí, qué rico. No estamos de acuerdo”, expresó otra residente de la zona.

Según CubaNet, la llamada playita de los Castros, por apellidarse así una familia que reside en el lugar desde antes de 1959, ahora está incluida entre las opciones del delfinario de Cienfuegos, que pertenece a la estatal cadena Palmares.

El Gobierno cobra 75 pesos en moneda nacional para bañarse en la playa, ahora privada, muchos no pueden pagarlo denuncian los residentes.

Yanet Flores otra entrevistada comentó: “tenían en la puerta el precio, cuando dijeron que venían periodistas (independientes), inmediatamente quitaron los precios y no los han puesto”.

“Entonces hay diferencias de clases en este país, es para la gente que tiene…”, se quejó una vecina visiblemente enojada.

“Treinta pesos en moneda nacional para niños, y 75 para adultos”, denunció Flores mostrando el comprobante a las cámaras.

Los pobladores afirman se viola la Constitución, que data de 1976, ya que en uno de sus artículos “plantean que todo ciudadano cubano tiene derecho a usar los balnearios”.

Todos los vecinos se quejan, del salario promedio en Cuba, el alto costo de la playa, que ellos mismos limpiaron, y ahora les cobran.

Sin embargo las autoridades gubernamentales no han dado respuesta alguna a los residentes del lugar. Periodistas estatales se presentaron a recoger las quejas, pero la noticia nunca llegó a publicarse.

Sus quejas han sido dadas mediante documentos, a la Fiscalía General de la República, al CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente de Cuba), y al Consejo de Estado.

Hace unos meses atrás la periodista oficialista Cristina Escobar se quejó en un post de Facebook, de que la habían echado de una playa en Varadero, por considerar que la misma pertenecía a un hotel estatal, la publicación fue removida más tarde por la misma reportera que trabaja para los medios de prensa castristas.