Michelle Scott, de 54 años, no tuvo otra opción que matar a su amada mascota para preservar la vida de su esposo, Scott Stevens, de 57 años.

Hasta el domingo, Tyson, un perro pitbull de unas 80 libras, nunca había mostrado agresividad, pero este fin de semana se le lanzó a su dueño, y le arrancó parte de un dedo, además de ocasionarle otras heridas.

La mujer de Daytona Beach, tuvo que apuñalar al animal varias veces con un cuchillo de cocina, para que dejara de atacar a la víctima.

“Intentaron contener al perro lo mejor que pudieron, pero siguió atacándolos. El perro era implacable y temiendo que atacara por la garganta a mi padre, mi madre no tuvo más remedio que matar al perro”, contó el hijo de la pareja a la prensa.


El pitbull estaba jugando en la sala, y otro perro, el labrador de unas amistades que estaba de visita, le quitó el juguete, por lo que hubo una pelea entre los caninos.

El hombre intentó separarlos, y el animal se lanzó contra él, mordiendo su antebrazo.

Scott Stevens tiene heridas en su pierna derecha, y su mujer en el antebrazo derecho, la pierna izquierda, y probablemente una fractura en una de sus muñecas.

(Con información de El Nuevo Herald)