
Las comunicaciones con el control aéreo describen una emergencia que empeoró rápidamente antes de que un Learjet 60 se estrellara en Palm Beach, dejando nueve fallecidos. Según el reporte de Telemundo 51 que recoge grabaciones de LiveATC y datos de seguimiento del vuelo, la tripulación informó de acumulación de hielo, turbulencia y una pérdida acelerada de altitud.
La aeronave había partido del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, rumbo a las Bahamas. El accidente ocurrió alrededor de las 12:50 p.m. del domingo 1 de noviembre, en Greenacres, cerca de viviendas y de una carretera transitada.
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, informó que las nueve personas que viajaban a bordo fallecieron.
Una solicitud de ascenso antes de la emergencia
De acuerdo con la reconstrucción publicada por Telemundo 51, el avión volaba hacia el este a unos 35,000 pies cuando los pilotos reportaron condiciones meteorológicas adversas y solicitaron autorización para ascender otros 2,000 pies.
En una de las comunicaciones, el piloto describió la formación de hielo como manejable y señaló que enfrentaban turbulencia moderada. También informó de movimientos que alteraban considerablemente la altitud de la aeronave.
Poco después, las transmisiones reflejaron un cambio drástico: la tripulación declaró una emergencia y comenzó a emitir llamadas de auxilio mientras el avión perdía altura.
“Estamos descendiendo 8,000 — mayday, mayday — estamos descendiendo 10,000 pies por minuto”, transmitió el piloto, según la grabación citada por el medio.
En otra comunicación reportó una condición de exceso de velocidad y un descenso de 20,000 pies por minuto. Finalmente, pronunció una frase que refleja la gravedad de la situación: “Vamos a estrellarnos contra el suelo”.
El reporte también señala que los datos de seguimiento registraron tasas de descenso de hasta 30,000 pies por minuto. La interpretación de esas cifras y la secuencia exacta de lo ocurrido deberán formar parte de la investigación.
El impacto ocurrió cerca de viviendas y vehículos
Videos captados desde automóviles muestran a la aeronave precipitándose antes de impactar y provocar una gran explosión. En el lugar quedó un cráter, mientras una columna de humo negro se elevaba junto a la carretera.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, describió la violencia del impacto y señaló que, inicialmente, no se habían reportado personas heridas ni fallecidas en tierra.
Las autoridades también informaron de la evacuación de unas 600 personas de una comunidad cercana de casas móviles mientras se desarrollaban las labores en la zona. La vía afectada quedó cerrada hasta nuevo aviso, según el reporte.
El hielo y la turbulencia son parte de la investigación, pero la causa sigue sin determinarse
La Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) encabeza la investigación, con apoyo de la Administración Federal de Aviación (FAA).
Aunque las comunicaciones aportan información sobre las condiciones que enfrentó la tripulación, los reportes de hielo y turbulencia no permiten establecer por sí solos qué provocó el accidente. Los investigadores deberán determinar cómo evolucionó la emergencia y qué factores intervinieron en la pérdida de control.
En la información compartida no se habían divulgado las identidades de los ocupantes. Las grabaciones constituyen una pieza relevante para reconstruir los últimos momentos del vuelo, pero las conclusiones sobre las causas dependerán de la investigación oficial.





