“Nací en el totalitarismo, en medio de las ruinas y la promiscuidad delatora. No conocí la Cuba anterior a 1959. Por eso me resulta relativamente fácil desvincularme de toda esa podredumbre. Nunca he entendido qué extraña de Cuba la gente de mi generación. Sí, viví allí 32 años padeciendo el sistema, como un animal enjaulado, ¿cómo no me voy a desvincular?”, dijo el escritor cubano Armando Añel a PanamPost, quien vive en Estados Unidos exiliado, y quemó su pasaporte cubano, en lo que calificó como un “acto creativo de rebelión individual”.


Según explicó “(…) El principal gancho con que el castrismo sostiene a su régimen es el chantaje emocional, esa cosa de la ‘patria’ como nido y trinchera, esa cosa de ‘tener que regresar allí’. Pues para nada. Al quemar el pasaporte cubano, pongo en claro, a nivel práctico, que cualquiera es capaz de librarse de esa clase de chantaje, que sin libertad, la ‘patria’, el nido y la trinchera son conceptos vacíos de significado”.

El escritor comentó que decidió exiliarse para evitar “un sistema comunista, y por ende represivo, con todas las desastrosas consecuencias antropológicas que le son inherentes, reflejadas día a día en la calle y la intimidad”, dado que no podía “vivir mucho tiempo encerrado, censurado”.

Añel confesó que desde EEUU hace todo lo que está en sus manos en las áreas de la cultura, periodismo y literatura, que es a lo que se dedica.


“Nuestra editorial Neo Club Ediciones promueve la obra de los escritores marginados en Cuba, y en Miami hacemos un esfuerzo por destacar lo mejor de la literatura y las artes exiliadas. Es en el exilio donde puedes encontrar actualmente a la Cuba real, la más auténtica y avanzada”, explicó.

Por último envió un mensaje a los defensores del régimen cubano fuera de la Mayor de las Antillas: “Lo que tanta gente les dice: Que se vayan a vivir a Cuba al menos por un año en las condiciones que viven los cubanos. No como turistas, ojo, sino como cubanos. Veremos después”.

(Con información de CubaNet)