Las autoridades de Ocala, en el norte de Florida, fueron alertadas de que una cobra rey muy venenosa y de dos pies de largo, escapó de la jaula donde la tenía encerrada su propietario, quien disponía de licencia para su posesión.


Los agentes de la Comisión para la Conservación de la Pesca y la Fauna, cuentan con la ayuda de perros entrenados en la detección de reptiles.

«Es una cobra que tiene un veneno muy tóxico y hay que ser muy prudentes», explicó Greg Workman, miembro del equipo de la FWC.

Numerosos expertos y el propietario del reptil continúan hoy la búsqueda de esta «cobra de monóculo» de posee un comportamiento agresivo y hábitos nocturnos y que podría estar escondida en los alrededores de la vivienda.