El republicano Paul Ryan, presidente de la Cámara Baja del Congreso de los Estados Unidos, expresó este martes su intención de mantener en pie el embargo comercial a Cuba, a la vez que denunció los pasos de Barack Obama para reducir las sanciones a la isla.


«En tanto que los dos últimos años de normalización de relaciones sólo han envalentonado el régimen a expensas del pueblo cubano, tengo toda la intención de mantener el embargo a Cuba», expresó Ryan.

Además criticó al Gobierno de Raúl Castro y denunció el encarcelamiento de activistas prodemocracia «a una tasa de cientos por mes».

«Y aun así, los esfuerzos de la administración de Obama para apaciguar este régimen opresivo siguen a todo tren», apuntó Ryan, quien retiró su apoyo al candidato de su partido, Donald Trump.

El viernes, el Departamento del Tesoro anunció una reducción de las sanciones y restricciones comerciales a Cuba, al tiempo que Obama formalizó la normalización de relaciones con la isla como una política oficial estadounidense.

Pero Ryan, un opositor a las políticas de la Casa Blanca, deploró esos cambios. «La última movida del presidente Obama sólo ayudará a financiar el control de los Castro en el poder y a poner en peligro la propiedad intelectual de las compañías estadounidenses», señaló.


La normalización completa de las relaciones con Cuba depende, del lado estadounidense, del complejo enmarañado legal que define el embargo económico, político, diplomático y comercial a la isla, en manos del Congreso.