Parlamento Europeo pide sanciones contra Díaz-Canel y advierte que Cuba está al borde del colapso

El Parlamento Europeo aprobó este jueves una de las resoluciones más contundentes contra el régimen cubano de las últimas décadas, en la que solicita sanciones contra Miguel Díaz-Canel, altos funcionarios del gobierno y directivos del conglomerado militar GAESA, al tiempo que advierte que Cuba se encuentra «a punto de convertirse en un Estado fallido».

La iniciativa fue respaldada por 283 eurodiputados, mientras que 199 votaron en contra y 85 se abstuvieron, una amplia mayoría que refleja el creciente deterioro de la imagen internacional del régimen y la frustración de numerosos sectores políticos europeos ante la falta de avances en materia de derechos humanos y reformas democráticas.


Más allá de las sanciones propuestas, el documento constituye un duro diagnóstico sobre la situación actual de la isla y representa un punto de inflexión en el debate sobre las relaciones entre Bruselas y La Habana.

La resolución llega en un momento especialmente complejo para Cuba, marcada por una profunda crisis económica, apagones diarios, escasez de alimentos y medicamentos, deterioro de los servicios básicos, inflación persistente y una ola migratoria sin precedentes que ha provocado la salida de cientos de miles de cubanos en los últimos años.

Europa responsabiliza directamente al régimen por la crisis nacional

Uno de los aspectos más relevantes del texto aprobado es que responsabiliza directamente al modelo político y económico impuesto por el régimen cubano del colapso que atraviesa el país.

Los eurodiputados sostienen que la crisis humanitaria que afecta a millones de cubanos no puede atribuirse únicamente a factores externos ni a las sanciones estadounidenses. «La crisis humanitaria no es el resultado de ningún embargo externo, sino la consecuencia directa del propio modelo y los fallos del régimen», señala la resolución.

El documento afirma además que el 89 % de las familias cubanas vive actualmente en condiciones de pobreza extrema, una cifra que refleja la gravedad de la situación social y económica que enfrenta la población.


Para los legisladores europeos, el deterioro de la calidad de vida es el resultado de décadas de centralización económica, ausencia de reformas estructurales, baja productividad, falta de inversión, restricciones al sector privado y una gestión estatal incapaz de responder a las necesidades básicas de los ciudadanos.

La Eurocámara considera que el país atraviesa una crisis estructural que ya no puede interpretarse como un fenómeno temporal, sino como la consecuencia de un modelo agotado que no ha logrado garantizar prosperidad ni bienestar para la población.

«La única manera de salir de la penuria, la pobreza y el aislamiento que sufre el pueblo cubano es llevar a cabo profundos cambios económicos y político», sostienen.

Díaz-Canel y la élite gobernante en la mira de Bruselas

La resolución reclama la adopción de sanciones específicas contra Miguel Díaz-Canel y otros altos responsables del aparato estatal por su presunta participación en violaciones de derechos humanos y en la represión de la disidencia.

Aunque el Parlamento Europeo no tiene facultad para imponer sanciones directamente, su pronunciamiento incrementa la presión sobre la Comisión Europea y sobre los gobiernos de los Estados miembros para que evalúen medidas similares a las adoptadas recientemente por Estados Unidos.

Los eurodiputados denuncian que continúan produciéndose detenciones arbitrarias, vigilancia, hostigamiento y persecución contra opositores, periodistas independientes, activistas, artistas y ciudadanos críticos con el gobierno. Hasta finales de mayo la dictadura mantenía detenidos a más de 1.200 presos políticos, de acuerdo con datos de Prisioners Defenders.

El documento exige la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos y reclama garantías para el ejercicio de libertades fundamentales como la libertad de expresión, asociación y manifestación.

Asimismo, la resolución señala que la falta de pluralismo político y de mecanismos democráticos para la alternancia en el poder ha contribuido al deterioro institucional del país y al aumento del descontento social.

Al mismo tiempo, el documento plantea la creación de vías de asistencia que garanticen que recursos esenciales como electricidad, alimentos y medicinas lleguen sin intermediarios a los ciudadanos, mediante una coordinación entre la Comisión Europea y los gobiernos de los Estados miembros.

GAESA vuelve al centro del debate internacional

Uno de los puntos más sensibles del documento es la petición de medidas contra los dirigentes de GAESA, el conglomerado empresarial controlado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias que domina buena parte de la economía cubana.

La organización administra sectores estratégicos como el turismo, los puertos, los aeropuertos, las tiendas en divisas, los servicios financieros, el comercio exterior y numerosas inversiones inmobiliarias.

Diversos estudios independientes sostienen que GAESA concentra una parte significativa de los ingresos en moneda fuerte que recibe el país, lo que ha generado cuestionamientos sobre la transparencia de sus operaciones y el destino de esos recursos.

Para numerosos eurodiputados, el control militar de amplias áreas de la economía constituye uno de los principales obstáculos para la apertura económica y la modernización del país.

La resolución considera que cualquier proceso serio de democratización debe incluir una revisión profunda del papel que desempeñan las estructuras militares dentro de la economía nacional.

El futuro del acuerdo entre la Unión Europea y Cuba queda en entredicho

Otro de los elementos más importantes de la resolución es la advertencia sobre una posible suspensión del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC), firmado entre la Unión Europea y Cuba en diciembre de 2016.

Cuando fue aprobado, el acuerdo fue presentado como una herramienta destinada a fomentar reformas, mejorar los derechos humanos y promover una mayor apertura política y económica mediante el diálogo.

Sin embargo, casi una década después, un número creciente de legisladores europeos considera que los resultados han sido insuficientes. La resolución advierte que, si no existen pasos claros hacia una transición democrática en el corto plazo, la Unión Europea debería activar los mecanismos previstos para suspender el acuerdo.

El ADPC incluye una cláusula de derechos humanos que permite interrumpir su aplicación en caso de incumplimientos graves y persistentes de los principios democráticos y las libertades fundamentales.

Durante años, la oposición democrática cubana y organizaciones de la sociedad civil han reclamado la activación de dicha cláusula ante el aumento de la represión y la ausencia de reformas políticas.

Kaja Kallas admite que la estrategia europea no ha funcionado

Las dudas sobre la efectividad de la política europea hacia Cuba se hicieron evidentes en mayo de este año cuando la Alta Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas, reconoció públicamente que el acuerdo con La Habana «no ha dado los frutos» esperados.

Sus declaraciones fueron interpretadas como una admisión de que la estrategia de acercamiento impulsada por Bruselas durante los últimos años no ha logrado generar avances significativos en materia de derechos humanos ni transformaciones políticas de fondo. El reconocimiento de Kallas reforzó las posiciones de quienes defienden una revisión profunda de la relación entre la Unión Europea y el gobierno cubano.

José Daniel Ferrer: “Una aspirina para un cáncer terrible”

La resolución también recoge argumentos presentados por representantes de la oposición cubana durante los debates celebrados en Bruselas. En mayo, el líder opositor José Daniel Ferrer compareció ante la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo y describió el acuerdo entre la Unión Europea y Cuba como «una aspirina para un cáncer terrible».

La frase tuvo un fuerte impacto entre numerosos eurodiputados y se convirtió en uno de los símbolos del creciente desencanto con la política de diálogo mantenida por Bruselas. Ferrer sostuvo que el régimen ha utilizado el acuerdo para ganar legitimidad internacional sin implementar reformas reales ni mejorar la situación de los derechos humanos dentro del país.

Condena al respaldo cubano a Rusia en la guerra de Ucrania

La resolución también dedica espacio a la política exterior del gobierno cubano y condena su respaldo material a Rusia en la guerra contra Ucrania. Los legisladores europeos expresaron preocupación por las denuncias relacionadas con el reclutamiento de ciudadanos cubanos para combatir junto a las fuerzas rusas y consideraron que estas acciones son incompatibles con los principios democráticos defendidos por la Unión Europea.

La cuestión ha cobrado relevancia en Bruselas desde que comenzaron a surgir reportes sobre redes de reclutamiento de cubanos para participar en el conflicto. Para los eurodiputados, este acercamiento entre La Habana y Moscú añade una dimensión geopolítica al debate sobre el futuro de las relaciones entre Europa y Cuba.

“Se acabó el tiempo de las advertencias”

El eurodiputado español Hermann Tertsch, uno de los principales impulsores de la resolución, resumió el espíritu del documento con una frase que marcó el tono del debate previo a la votación. «Se acabó el tiempo de las advertencias y amenazas. Hay que actuar».

La declaración refleja la creciente percepción dentro de sectores del Parlamento Europeo de que la política de diálogo aplicada durante años no ha conseguido generar cambios significativos dentro de la isla. Para los defensores de la resolución, ha llegado el momento de acompañar las declaraciones políticas con medidas concretas que aumenten la presión sobre las autoridades cubanas.

Un nuevo escenario para las relaciones entre Europa y Cuba

Aunque las resoluciones del Parlamento Europeo no tienen carácter vinculante, sí poseen un importante peso político y suelen influir en las futuras decisiones de las instituciones comunitarias.

La aprobación de este texto coincide con un momento de creciente presión internacional sobre La Habana. En las últimas semanas, la administración del presidente Donald Trump amplió sanciones a través de órdenes ejecutivas contra Díaz-Canel su esposa Lis Cuesta, miembros de la familia Castro como Alejandro Castro Espín, hijo del dictador, también se sancionaron a diversas entidades vinculadas al aparato militar y económico del régimen.

Al mismo tiempo, la crisis económica continúa profundizándose dentro de la isla, mientras varias empresas extranjeras han reducido o cancelado operaciones en Cuba debido al deterioro del entorno empresarial y financiero.

Para numerosos observadores, la resolución aprobada por la Eurocámara representa el pronunciamiento más severo emitido por una institución europea contra el régimen cubano desde la entrada en vigor del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación en 2016.

Más allá de sus efectos inmediatos, el documento envía un mensaje político inequívoco: la paciencia de una parte importante de Europa con el modelo cubano parece agotarse, y las demandas de reformas democráticas, respeto a los derechos humanos y apertura económica están adquiriendo un peso cada vez mayor en el debate sobre el futuro de Cuba y sus relaciones con la comunidad internacional.


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