Labor de Cáritas en La Habana/Imágenes tomadas de Palabra Nueva

Cáritas, una organización humanitaria perteneciente a la Iglesia Católica está entregando ayuda a algunas de las familias más necesitadas en La Habana, dio a conocer CubaNet citando un reporte de la publicación religiosa Palabra Nueva.


Según Migdalia Dopico Paz, directora de Cáritas Habana, algunos voluntarios están ayudando en esta labor, en medio de un aumento de las carencias por la pandemia de Covid-19.

El cardenal Juan de la Caridad García orientó confeccionar un plan de acciones para socorrer a ancianos, discapacitados y familias que viven en la pobreza en Cuba, luego de que se dieran a conocer los primeros casos del nuevo virus en la Isla, y Cáritas comenzara a operar con mayor expansión.

De acuerdo a la directora de la organización, apoyan a «discapacitados con crayolas, plastilina y otros medios para que sus familias, trabajadores sociales y voluntarios nuestros» los ayuden cuando los «talleres ocupacionales…permanecen cerrados por la epidemia».

De igual modo distribuyen «cantinas con comida a domicilio». Cáritas «facilita su recogida en centros habilitados para la elaboración de raciones diarias y entrega bolsas de alimentos a habaneros pobres».


Dopico Paz no quiso ofrecer datos de cuántas personas reciben la ayuda de la Iglesia, como tampoco dio a conocer el costo de los donativos.

Palabra Nueva explica que los voluntarios «acompañan a estas personas y a sus familiares también con llamadas telefónicas para responder dudas, apoyar y orientar».

Cáritas coopera también con los «Servicios de Apoyo a la Familia (SAF), que atiende el Ministerio de Comercio Interior (MINCIN) para que ningún anciano, solo o necesitado quede desamparado».

En sus declaraciones la directora del organismo explicó que «la estrategia fundamental ha sido prever, donde es posible, un adelanto en los apoyos a los servicios fundamentales que abarque un período mayor, teniendo en cuenta que la situación epidemiológica se pueda agravar».

El equipo de Cáritas está acatando todas las medidas que han ordenado para enfrentar la pandemia, sus oficinas operan con horario reducido, menor frecuencia y el mínimo de personal; cuando sus trabajadores distribuyen los alimentos guardan distancia, y conservan la higiene.