Obama-Castro


Barack Obama mando un mensaje a Raúl Castro advirtiendo que “Ningún nivel de represión podrá descarrilar» la política de acercamiento con La Habana. Esto debido a que el viernes pasado Obama anunció «una directiva presidencial y nuevas medidas de flexibilización del embargo diseñadas para intentar hacer irreversible su cambio político hacia Cuba. Esto sería independientemente de los resultados, los cuales se califican hasta ahora como de insignificantes en términos de libertad y prosperidad para el sufrido pueblo cubano. Resaltó que el régimen ha arrestado este año alrededor de 8.505 opositores pacíficos y como ha bloqueado el desarrollo no estatal con bloqueos para obtener licencias de quienes son dueños de restaurantes privados en La Habana. Endureciendo las regulaciones.

El Washington Post expresó que «Una interpretación optimista de estos desarrollos podría ser que la estrategia de la Administración está funcionando. Temerosos de la posibilidad de una actividad comercial más libre e ideológicamente desafiante en ausencia del enemigo yanqui», los líderes cubanos necesitan intentar recuperar el control y acorralar a los disidentes, «sospechosos habituales».

«Esto podría ser cierto, pero los acontecimientos recientes también muestran la tensión entre los objetivos del presidente (estadounidense) de hacer negocios con el Gobierno cubano como un igual legítimo y liberar al pueblo cubano de la miseria que es causada por ese mismo Gobierno», advierte The Washington Post. «Incluso a la defensiva ideológica, el régimen conserva la capacidad de resistir al cambio y castigar a los ciudadanos que tratan de llevarlo a cabo», añade.

«Ahora, Obama está dando al régimen luz vede: Ningún nivel de represión podrá descarrilar su política. Este es un extraño y desafortunado mensaje».