Las reformas económicas implementadas por Raúl Castro nada han hecho por mejorar la vida de los cubanos.

El tema del abastecimiento de los alimentos es uno de los que más preocupa a la población ya que la cantidad y la calidad no reúne las necesidades de los isleños.

La reciente venta libre de gas licuado también causa inquietud ante la idea de que se termine, por lo que se crean largas filas para contratar el producto. Además la reciente decisión de la estatal Cupet de limitar a un contrato por casa y un cilindro por contrato ha sembrado el miedo entre los habitantes.