
Florida pondrá en marcha el próximo 1 de julio una de las leyes más amplias y controvertidas aprobadas este año por la Legislatura estatal. Se trata de la HB 905, conocida como la Ley de Restricción y Aplicación contra la Influencia Extranjera, una medida que busca limitar la influencia de gobiernos considerados adversarios de Estados Unidos dentro del estado.
La legislación fue firmada por el gobernador Ron DeSantis en mayo y forma parte de una estrategia más amplia impulsada por Florida para reforzar controles sobre gobiernos y organizaciones vinculadas a países que las autoridades consideran una amenaza para la seguridad nacional.
¿Qué países están en la mira?
La ley identifica como «países de preocupación» a Cuba, Venezuela, China, Rusia, Irán, Corea del Norte y Siria, entre otros. Según el texto legislativo, el objetivo es impedir que gobiernos, entidades o personas vinculadas a estos países ejerzan influencia política, económica o institucional dentro de Florida.
Los promotores de la medida argumentan que estos gobiernos han intentado aumentar su presencia en sectores estratégicos y que el estado debe adoptar mecanismos de protección adicionales frente a posibles operaciones de influencia extranjera.
Nuevas restricciones para funcionarios y organismos públicos
Uno de los puntos centrales de la HB 905 establece sanciones más severas para funcionarios públicos, empleados gubernamentales, candidatos políticos y otras personas sujetas a normas éticas si aceptan regalos, beneficios o cualquier cosa de valor provenientes de gobiernos o entidades vinculadas a países considerados de preocupación.
La ley también fortalece requisitos de divulgación y transparencia para funcionarios y organismos públicos, buscando detectar posibles intentos de influencia extranjera antes de que puedan afectar decisiones gubernamentales.
Impacto en negocios y organizaciones
La nueva legislación va más allá del ámbito político.
La HB 905 autoriza a las autoridades locales a revocar o negarse a renovar ciertas licencias comerciales cuando existan vínculos prohibidos con entidades sujetas a las restricciones establecidas por la ley. También impone controles adicionales sobre contratos gubernamentales, infraestructura crítica y determinadas actividades económicas relacionadas con países de preocupación.
Además, Florida exigirá mayores verificaciones para algunos contratos tecnológicos y acuerdos relacionados con datos personales o infraestructura considerada sensible.
Cuba ocupa un lugar destacado en la legislación
Aunque la ley menciona a varios países, Cuba aparece de forma reiterada en distintas secciones de la normativa.
Entre otras disposiciones, la legislación incluye medidas relacionadas con actividades comerciales, acuerdos institucionales y programas que puedan fomentar relaciones oficiales con gobiernos considerados adversarios. También otorga facultades al gobernador para suspender determinadas disposiciones relacionadas con Cuba bajo circunstancias específicas establecidas por la ley.
Durante la firma de la medida en Miami, DeSantis afirmó que la ley busca impedir que gobiernos hostiles tengan influencia dentro de Florida y mencionó específicamente a Cuba e Irán entre los países que motivaron la iniciativa.
Lo que cambia desde el 1 de julio
Con la entrada en vigor de la HB 905, Florida se convertirá en uno de los estados con algunas de las restricciones más amplias del país contra la influencia de gobiernos extranjeros considerados adversarios.
La nueva normativa tendrá efectos sobre funcionarios públicos, organismos gubernamentales, determinadas empresas y organizaciones que operan dentro del estado, marcando un nuevo capítulo en la estrategia de Florida para limitar la presencia e influencia de países como Cuba, Venezuela, China y Rusia en asuntos considerados sensibles para la seguridad estatal.





