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La pitón birmana, la iguana verde y el pez león son, ahora, especies invasoras bien conocidas en Florida. Pero un nuevo y temible depredador invasor ha surgido en el estado: el arapaima, un pez monstruo que puede crecer hasta 10 pies de largo y pesar cientos de libras.

Uno muerto recientemente fue arrastrado a la costa en el Parque Jaycee de Cape Coral a lo largo del río Caloosahatchee. El parque se encuentra cerca del puente de Cape Coral que conecta Cape Coral Parkway con College Parkway en Ft. Myers.


El arapaima es originario del río Amazonas en América del Sur y es uno de los peces depredadores más grandes del mundo. Se dice que sus escamas son tan impenetrables como una armadura.

«Creo que es algo genial», dijo a medios de prensa el capitán Josh Constantine, quien ha estado pescando en las aguas cercanas al río Caloosahatchee durante más de 20 años a cargo de su negocio Caloosahatchee Cowboys Charters.

Constantine dijo que el arapaima podría ser lo más parecido a un sábalo, que es un pez grande y atlético nativo de las aguas de Florida y una especie popular para los pescadores de caza. Al igual que el sábalo, los arapaima son capaces de saltar del agua para alimentarse y entre sus presas se incluyen pequeños mamíferos, lagartijas, aves y otros peces.

Pero Constantine también está al tanto de la realidad de la aparición del arapaima en Florida, que fue confirmada por la Comisión de Conservación de Vida Silvestre y Pesca de Florida.


«No puedo imaginar que sea bueno para nuestro ecosistema», dijo.

Y tiene razón. El arapaima, debido a su apetito variado y voraz, es una amenaza para la vida silvestre nativa de Florida. También es capaz de producir cientos de miles de huevos durante su vida.

Afortudamente «no hay evidencia de que los arapaima se hayan reproducido en estado salvaje en Florida», dijo la FWC en un correo electrónico.

John Cassani, director de Calusa Waterkeeper, un grupo sin fines de lucro dedicado a proteger las vías fluviales en la región, estuvo de acuerdo y escribió en un correo electrónico que «parecería poco probable ya que los avistamientos son raros y este puede ser exclusivo del río Caloosahatchee».

La FWC dijo que los hábitats de arapaima están limitados por su sensibilidad al agua fría; incluso pueden morir en agua que está a 60 grados o más fría. Sin embargo, podrían sobrevivir en las aguas del extremo sureste de Florida.