Derrumbe en Centro Habana. Foto izd: CubaNet ( AUGUSTO CÉSAR SAN MARTÍN )

El saltador y plusmarquista mundial desde 1988 Javier Sotomayor dio una reciente entrevista al diario español La Vanguardia donde aseguró que Cuba no es pobre culpando al embargo y a la política del presidente Trump por el «retroceso» de la economía en la isla.


«No me diga que Cuba es pobre. Pobres no somos. En Cuba no hay analfabetos, ni niños sin cobertura médica. Ni niños, ni adultos. Y no hay gente desnutrida. En el deporte, la ciencia y la educación estamos entre los mejores del mundo», dijo Sotomayor durante la entrevista en Barcelona.

El ex deportista cubano, quien ejerce como secretario general de la Federación Cubana de Atletismo, visitaba la capital catalana por la Gran Gala de Mundo Deportivo, ceremonia a la cual estaba invitado.

Sotomayor asegura que los problemas económicos en el país se deben al estricto embargo y a las políticas del presidente Trump.

«Económicamente sufrimos limitaciones. Han cambiado nuestros dirigentes, pero la política sigue igual. Con Obama se había avanzado. Con Trump hemos retrocedido el doble. Trump es el presidente estadounidense más duro con nosotros que ha habido nunca», aseguró.


Sotomayor añadió que el embargo impone limitaciones y cierra puertas a inversiones con otros países. Además dijo que por culpa del embargo «nuestros atletas todavía no han cobrado los premios internacionales que se ganaron». Lo que obvia Sotomayor en mencionar es que es el gobierno quien cobra los premios de estos atletas y no el atleta directamente, quien solo entonces recibe una parte de su merecida compensación.

«En los años de Obama se notó gran mejoría en el turismo. Vinieron muchos americanos. Nos pusimos de moda. Los hoteles no daban abasto y las casas particulares, tampoco», explicó añadiendo que incluso él abrió un bar en ese entonces aprovechando el auge turístico que llegó a La Habana.

En 1993, Javier Sotomayor alcanzó los 2,45 metros y estableció el récord mundial de salto de altura que ningún otro deportista ha logrado batir hasta hoy. No obstante, el exatleta se había convertido en plusmarquista del orbe cinco años antes, en  1988, cuando saltó 2,43 metros. También ha sido campeón olímpico.