“No entendía la gravedad”: madre relata cómo descubrió su orden de deportación a pocos días de dar a luz

Cubana con orden de deportación. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

Mientras se maquillaba para asistir a una entrevista en Telemundo, una joven inmigrante decidió contar uno de los episodios más difíciles de su vida: el día en que descubrió que un juez había emitido una orden para deportarla a Ecuador, apenas unas semanas después de haber dado a luz.

La mujer explicó que todo comenzó el 19 de febrero de 2026, durante su primera audiencia ante una corte de inmigración. Su hija tenía solamente 20 días y ella todavía se encontraba atravesando la recuperación física y emocional del parto.


Aunque la audiencia debía realizarse presencialmente, su abogada solicitó autorización para que pudiera comparecer por videoconferencia debido a su situación. La petición fue aprobada y la joven se conectó desde su casa, pero enfrentó inmediatamente otra dificultad: todo el procedimiento se desarrolló en inglés.

Pensó que solamente le habían programado otra audiencia

Según su relato, durante la comparecencia apenas pudo seguir la conversación entre el juez y su representante legal. Escuchaba al magistrado hablar y a su abogada responder, pero no comprendía qué estaba decidiéndose sobre su futuro migratorio.

Al terminar, preguntó qué había ocurrido y recibió inicialmente una explicación que la tranquilizó: supuestamente, el tribunal había programado una nueva audiencia para el año siguiente.

Sin embargo, esa misma tarde su abogada recibió una carta que contenía una noticia completamente diferente. El documento indicaba que se había emitido una orden para deportarla a Ecuador.

La joven aseguró que, en aquel momento, ni siquiera alcanzó a comprender la gravedad de la decisión. “Estaba acabada de dar a luz, mi mente estaba en otras preocupaciones”, recordó. Además de cuidar a su hija recién nacida, también tenía que atender las responsabilidades de su salón de belleza.


La mujer reconoció que esa desconexión inicial evitó que se llenara de angustia durante una etapa en la que se encontraba especialmente vulnerable.

Tras conocerse la orden, su abogada le recomendó impugnar la decisión. La joven aceptó y comenzó un proceso legal que todavía no ha terminado.

De acuerdo con su testimonio, un primer recurso fue rechazado. Posteriormente, su representación acudió ante la Junta de Apelaciones de Inmigración, conocida como BIA por sus siglas en inglés. Ahora espera que ese organismo determine si mantiene, modifica o revierte la decisión adoptada en su caso.

La BIA es el órgano administrativo encargado de revisar numerosas apelaciones relacionadas con órdenes de deportación y solicitudes de alivio migratorio. Sus decisiones son vinculantes para los jueces de inmigración y los funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, salvo que sean modificadas por el fiscal general o por un tribunal federal.

Para apelar una decisión ordinaria de un juez de inmigración, el Formulario EOIR-26 debe ser recibido por la BIA dentro de los 30 días posteriores a la decisión oral o al envío de la resolución escrita. La simple presentación de un recurso, sin embargo, no permite anticipar cuál será el resultado final de un caso.

La orden contra su madre cambió su manera de ver el caso

La joven confesó que no comenzó a sentir verdadera preocupación hasta junio, cuando su madre también recibió una orden de deportación.

Fue entonces cuando la situación dejó de parecerle lejana. Su madre le preguntaba cómo podía mostrarse tan tranquila si ambas enfrentaban circunstancias migratorias similares. “Yo te veo a ti muy relajada. Tú no estás preocupada y tienes la misma situación que yo”, recordó que le decía.

La experiencia de su madre terminó haciéndola consciente del alcance que podía tener la decisión judicial. Lo que inicialmente había recibido en medio del agotamiento y las preocupaciones posteriores al parto se convirtió meses después en una amenaza concreta para la estabilidad de su familia.

Una espera marcada por la incertidumbre

Por ahora, la mujer continúa esperando la resolución de la BIA. Su relato no permite conocer los argumentos utilizados por el juez para ordenar su deportación ni las razones por las que fue rechazado el primer recurso mencionado. Tampoco se han divulgado los documentos del expediente.

El sistema automatizado de EOIR permite consultar información básica sobre algunos procesos ante las cortes migratorias y la BIA, aunque la propia agencia advierte que no todos los casos ni todas las actuaciones aparecen reflejados. Los avisos y documentos judiciales continúan siendo la fuente oficial para conocer el estado de un expediente.

Mientras espera una respuesta, la joven decidió hacer pública su experiencia. Su testimonio muestra cómo una decisión migratoria puede llegar en uno de los momentos más vulnerables de una familia y cómo la barrera del idioma puede impedir que una persona comprenda inmediatamente lo ocurrido dentro de una corte.

La entrevista para la cual se preparaba representa ahora otra etapa de esa historia: pasar del silencio y la aparente tranquilidad a contar públicamente que su permanencia en Estados Unidos sigue dependiendo de una decisión pendiente.


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