“Ahora todos están a salvo” dijo la vocera de la base naval de Estados Unidos en la bahía de Guantánamo, Julie Ann Ripley luego de dar a conocer que incendios forestales han hecho estallar varias minas cubanas cerca de la base, dio a conocer El Nuevo Herald.


Ripley mencionó que los trabajadores de la instalación estaban “haciendo un informe completo de rendición de cuentas”, término militar para evaluar los daños y contabilizar las víctimas.

El capitán de la Marina Dave Culpepper declaró el jueves en la tarde durante una transmisión radial desde la estación de la base, Radio Gitmo: “La gente probablemente escuchó en medio de la noche estallidos de artillería. Y, por supuesto, ese fue el fuego que ardía al otro lado de la valla, en el lado cubano, sus minas se calentaron a causa del calor”.

El jueves las explosiones amenazaron edificios, y llevaron a la evacuación de cientos de personas en seis barrios de la base militar de EEUU.

Según la vocera, aviones C-12 de la Marina estadounidense sobrevolaban el lugar explorando la escena, pero no tenían la capacidad de arrojar agua sobre los incendios.

“Vinieron del lado de Cuba”, dijo Ripley refiriéndose a que los incendios comenzaron el miércoles, pero el jueves el fuego se vio reavivado por el viento, forzando a evacuar a una parte de los 5500 habitantes de la base.


La carretera que conduce al centro de detención que hay en la base militar fue cerrada por funcionarios de seguridad norteamericanos, cortando la principal base del lugar donde Estados Unidos tiene 41 presos acusados de terrorismo.

(Con información de Cubanet)