Decenas de miles de cubanos que viven en EE.UU. se adaptan a una nueva realidad y algunos de ellos enfrentan los mismos temores de deportación que otros inmigrantes, tras décadas de haber gozado de un estatus que los protegía.

Más de 36.000 cubanos en EE.UU. tienen órdenes de deportación. De ellos, 29.000 son criminales condenados y 7.000 han transgredido las leyes de inmigración, de acuerdo con el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), reporta AP.

El acercamiento entre Washington y La Habana iniciado en 2014 trajo, entre otros, la posibilidad de que la lsla aceptara más deportados.

Muchos cubanos se sienten «traicionados» por el exmandatario Barack Obama, que les quitó el camino casi automático a la ciudadanía del que gozaban con tan solo pisar territorio estadounidense, incluso sin visa, bajo la política conocida como «pies secos/ pies mojados».


Recientemente, algunos cubanos han sido detenidos en citas de rutina con funcionarios de inmigración y muchos más temen estar en peligro por viejas órdenes de deportación o ser parte de una política impulsada por el Gobierno del presidente Donald Trump, que ha incrementado el arresto de inmigrantes que no son ciudadanos estadounidenses.

«Los cubanos siempre pensaron que estaban inmunes y protegidos, (pero) el nuevo acuerdo muestra que hasta la política hacia Cuba puede cambiar», dijo a The Associated Press Randolph McGrorty, director ejecutivo de los Servicios Legales de las Caridades Católicas en Miami, refiriéndose al deshielo iniciado por la Administración Obama.

Algunos expertos como Susan Eckstein, socióloga de Boston University, consideran que la política de inmigración debe ser igual para todos y eso implica el fin de todos los privilegios para los cubanos, entre ellos la aún vigente Ley de Ajuste Cubano, que les allana el camino a la ciudadanía después de haber permanecido en el país un año y un día, apunta AP.

«Me sorprendería mucho si Trump cambia la política de Obama porque es muy consistente con su posición general sobre inmigración», expresó.

Se espera que el viernes la Casa Blanca anuncie la política del presidente Trump hacia el régimen, pero expertos coinciden en que es improbable que sean reinstaurados los antiguos privilegios de los cubanos.

Cualquier cambio dejaría abierta la posibilidad de que el Gobierno de la Isla de marcha atrás con sus compromisos en acuerdos de migración, incluyendo sus promesas de recibir a deportados.