“En una jornada emotiva y trascendente, se fundió en un abrazo la generación histórica y el futuro de la Isla que decide por voluntad propia seguir los caminos del Socialismo”, escribió la periodista oficialista Irene Pérez del sitio de noticias estatal Cubadebate junto a la imagen del día, titulada: “Continuidad”, la fotografía muestra a un iluso nuevo presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel, o a un muy buen actor, que sabe que la palabra huella para él está prohibida, después de más de cinco décadas con el apellido Castro al frente de Cuba, designado, colocado o puesto hasta el día que el clan o familia del ex gobernante quiera.

Al ingeniero cubano de 57 años le está vedado innovar, incluso pensar, no podrá tomar decisiones propias, porque él mismo ha aceptado públicamente ponerse la soga al cuello, y ser una figura decorativa, un personaje que no tiene permitido improvisar o salirse del guión, un grupo de la oposición cubana lo tiene claro; pero para quien todavía tiene dudas, los meses se encargarán de disuadirlas.

Cubadebate también alaba la unanimidad, ciertamente nada más lejano de la naturaleza del hombre mismo, “disentir” es una palabra que quedó borrada hace años del registro de los cubanos de dentro, inmersos en una cotidianidad despojada de toda posibilidad de trascender a través del pensamiento, el régimen lo sabe, porque la estructura que muestran ahora hacia afuera con el recién “electo” Presidente del Consejo de Estado de la República de Cuba, es distinta a la de adentro, que continúa siendo la misma, hasta que los históricos mueran, hasta que el general fallezca.

Mientras el resto del mundo piensa en años, los regímenes que dicen ser socialistas piensan en décadas y no dejan nada al azar, no es de dudar entonces que el proyecto esté armado con la minuciosidad que confecciona un artesano, las estructuras de poder en la Isla están predeterminadas hace décadas por la familia Castro.


De los 604 diputados de la “recién constituida” Asamblea Nacional del Poder Popular, 603 votaron por Miguel Díaz-Canel para presidente, lo que representa el 99.83%. ¿Quién habrá sido ese miembro de la Asamblea que no votó por el único candidato? ¿Quién habrá sido la oveja descarriada? Se debe estar preguntando ahora el alto mando. Si es que el intento de disenso no fue construido por elucubración de ellos mismos, si fue construcción pudieron haberse esforzado más, y decir que fueron dos…tres o cuatro diputados, aunque con una Isla a la que se sienten con un derecho hereditario, no hace falta convencer al mundo.