Cola afuera de una tienda en Cuba (Imagen tomada de La Hora de Cuba)

Luego de 21 días de que se anunciara la crisis energética en Cuba, el Ministerio de Transporte (MITRANS) dio a conocer que se han restablecido la mayorías de los viajes interprovinciales, sin embargo la situación alimentaria en la Isla sigue agravándose, informa Martí Noticias.


«La ausencia del petróleo en el mercado interno ha sido la justificación que ha generado el gobierno para no hacer ver el déficit por importación de alimentos. Esa es la real crisis, déficit fiscal y déficit por importación de alimentos», opina el doctor en Ciencias Ángel Marcelo Rodríguez Pita, ante la falta de liquidez y las bajas producciones que tienen que ver con el suministro de productos alimenticios en el país caribeño.

El régimen tampoco logra, por otro lado, «producir los alimentos que necesita la población», agregó el académico.

El activista Jiordan Marrero Huerta, detalló que en Camagüey permanecen paralizadas la mayoría de las empresas dedicadas a la elaboración y producción de alimentos, «entre ellas la fabricación de aceites y grasas comestibles y las panaderías».

Ramón Zamora desde Holguín asegura que la situación con la comida es crítica.


Según el holguinero, «los centros de elaboración no están disponibles» y las personas están alarmadas, porque no tienen de dónde sacar los alimentos «cuando la producción está tan deficiente».

Por su parte, el periodista independiente Adriano Castañeda, quien reside en Sancti Spíritus, dijo que las afectaciones incluye la distribución de leche, entre otros productos.

«La semana pasada faltó dos días la leche para los niños» por dificultades con el Combinado Lácteo, reveló.

Las medidas de austeridad tienen un alto costo para la economía del país, de acuerdo a la opositora y economista Martha Beatriz Roque Cabello.

«Nunca al gobierno le ha interesado la economía, lo que le interesa es la política, y el costo de dejar a la gente sin electricidad es un costo político», explicó.