Aeropuerto Internacional de La Habana. Foto: pio3 / Shutterstock.com

Miembros de la sociedad civil cubana recibieron con beneplácito la medida impuesta por EEUU ayer jueves 28 de mayo, de limitar el número de vuelos chárter al Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, a 3.600 por año, como parte de la política del presidente Donald Trump para ejercer presión sobre el Gobierno de la Isla, por violar los derechos humanos de los nacionales y por continuar apoyando a la dictadura de Caracas.


El fotógrafo y analista del grupo opositor Estado de SATS, Claudio Fuentes, comentó a Radio Martí, que «las sanciones le amarran siempre un poquito más las manos a la dictadura, para que no tenga réditos económicos, y creemos que reducen el actuar represivo. Y por otro lado que las sanciones vengan con el acompañamiento diplomático por un enunciado que es para restringir las continuas violaciones de los derechos humanos pues es también un mérito que agradecemos».

Sin embargo Fuentes dijo, que esa presión no puede venir únicamente a través de sanciones «que son importantes, pero no suficientes».

«Lo otro que tiene que haber es un apoyo importante a la oposición dentro de Cuba, porque es que debilitas a la dictadura con todos los rehenes dentro», añadió.

El artista habanero Jonathan Montelongo, expresó que se trata de reducir «fondos que entran al país que no ayudan al pueblo», sino a la dictadura.


El periodista Jorge Amado Robert desde Santiago de Cuba, coincidió con Montelongo.

«No es el tema de EEUU-Cuba lo que pudiera propiamente afectar al pueblo, sino un sistema inoperante que durante más de 60 años ha apostado por la ineficiencia y la inviabilidad»…, explicó.

En octubre de 2019, Washington prohibió los vuelos regulares a todas las provincias cubanas, con excepción de La Habana, este año la medida se extendió a los vuelos chárter.