En Cuba cuando el aburrimiento arrecia de verdad, la mejor opción para muchos es ir al Paquete Semanal. Allí con solo 2 CUC y un disco duro te puedes llevar series, películas, aplicaciones móviles, partidos de la MLB, futbol, UFC, NBA, juegos para computadoras, teleplays cubanos, combos con selecciones de películas por categorías, novelas, documentales de Discovery Channel, Shows extranjeros, actualizaciones de antivirus, Hit Parade con los videos clips del momento, tutoriales, noticias de la farándula, revistas y muchas otras opciones.


El Paquete Semanal, llamado así porque se actualiza todas las semanas, se ideó hace ya más de cinco años en Cuba y nació de una sociedad desconectada de Internet, porque el acceso a la Red de Redes sigue siendo aún muy costoso y lento.

Entonces, como los cubanos no tenemos un Netflix que nos proporcione películas y series de televisión bajo demanda por Internet, acudimos a esta opción offline. Por otro lado, la televisión nacional, deprimida por la mala calidad de su parrilla de programación, la poca oferta de espacios de entretenimiento y series de éxito, además de la fuerte carga política que la acompaña hacen que El Paquete siga siendo de la preferencia de no pocos cubanos.

Esta alternativa de consumo audiovisual ha recibido por parte del gobierno con severas críticas. En un principio se afirmó que no era legal, porque la mayoría de los contenidos que se distribuyen son pirateados. Sin embargo, como aún no existe una Ley de Comunicación que regule estas actividades, las autoridades han tolerado en cierta medida el asunto, solo que las maneras de atacar al Paquete han sido otras.

Después de que la institucionalidad nacional lo calificara como difusor de productos banales, la más reciente decisión del oficialismo en la Isla ha sido copiar la fórmula, pero adaptada a contenidos que según el gobierno cubano están más acordes a los valores que el país pretende divulgar como sociedad. Nos referimos a Mi Mochila, un producto cultural creado por los Joven Club de Computación y Electrónica que en otras palabras ha surgido como la competencia oficialista del Paquete Semanal.


La intención no era copiar El Paquete según afirmó Raúl Vantroi Navarro Martínez, director general de los Joven Club de Computación y Electrónica. Vantroi asegura que Mi Mochila es “un paquete con un concepto más cultural, que no premia la chabacanería ni lo banal, sino que aporta conocimientos, y en lo formal tienen un atractivo muy esencial”. Pero, acaso buscar un nombre parecido, distribuir también contenidos pirateados de entretenimiento no sería también cuestionable.



En esencia, ¿Qué contenidos tiene Mi Mochila?

«Mi Mochila», es un producto cultural gratuito que contiene documentales, espectáculos, películas cubanas y extranjeras, noticieros, cortos, series, novelas, deportes en transmisión, dibujos animados, manuales informáticos, softwares, antivirus, libros por autores que ofrecen el Instituto Cubano del libro y el Centro de Estudios Martianos, materiales educativos diseñados por la Industria del Software y las Tecnologías Educativas que incluyen las colecciones Navegante y Multisaberes, software educativos, cursos y una oferta musical actualizada gracias a la EGREM, privilegiando siempre la producción nacional.

Distribución, Streaming y Calidad

En principio para acceder a Mi Mochila era necesario acudir cada sábado a los Joven Club de Joven Club de Computación y Electrónica que existen en el país para copiarlo. Sin embargo, recientemente se añadió la opción de la entregas a domicilio, poco conocida por los cubanos, pues aún el mecanismo no es del todo eficiente y está también la opción de descargar los contenidos desde el sitio mochila.cubava.cu.

Aunque eso sí, la descarga y reproducción de archivos del sitio deja mucho que desear. Incorporar todas las ventajas del concepto de streaming que incluye la difusión en flujo y la descarga continua es algo ambicioso, aunque los responsables del proyecto Mi Mochila han confirmado que se encuentran trabajando en ello.

En principio contar con una alternativa más para el consumo de audiovisuales en la Isla de los desconectados es una idea plausible, solo que continuar criticando El Paquete desde posiciones oficialistas no conduce a nada.

Ciertamente Mi Mochila pone a disposición de los cubanos productos de factura nacional que también son necesarios, pero hará falta también que incluyan una mayor diversidad de productos extranjeros. A fin de cuentas, no es para nada banal que los cubanos quieran conocer a través de un capítulo de “Callejeros Viajeros” cómo se vive en Francia, o saber cómo son los Realitys Shows de la Voz Kid en Inglaterra, incluso disfrutar de un partido de la MLB.

La idea es que Mi Mochila se mantenga, pero garantizando siempre la actualización puntual de sus contenidos y logrando mayor diversidad de ofertas para que lejos de hacerle competencia al Paquete Semanal, conviva de igual modo en la Isla.