Citas oficiales arrojan que 141 de los 168 municipios de Cuba sufren sequía asociada al déficit de agua potable proveniente de fuentes superficiales y subterráneas, publica Martí Noticias.

A esto, se suma el hecho de que las autoridades no consiguen resolver la pérdida de agua por causa de salideros, lo que ocasiona que un 60% de este preciado líquido se pierda.

Un funcionario del estatal Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), dijo a medios locales que “a finales de febrero 61 demarcaciones fueron declaradas con sequía extrema, mientras que en 50 el fenómeno está presente de manera severa y en 30 se califica como moderada”.

Actualmente, los 242 embalses administrados por el INRH almacenan poco más de 3.700 millones de metros cúbicos de agua, equivalente al 41% de su capacidad total de llenado, muy por debajo de los valores históricos.