La epidemia de opiáceos es un problema complejo, por lo que el representante federal Mario Díaz-Balart fue a un cuartel de bomberos en Doral el martes para hablar con paramédicos y averiguar qué hacen cuando se encuentran con víctimas de sobredosis.

El cubanoamericano se reunió con el alcalde de Miami-Dade, el director de la policía del condado; el presidente de la comisión y el jefe de bomberos más temprano en la mañana.

Hablaron sobre cómo las farmacias ilegales en línea están empeorando la crisis, cuán fácilmente las drogas caen en las manos equivocadas y cómo la epidemia en Florida se compara con otros estados.

Los opioides incluyen analgésicos legales como la oxicodona, drogas ilegales como la heroína y drogas sintéticas como el fentanilo.


Las muertes por sobredosis de drogas van en aumento; de hecho los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que 115 estadounidenses mueren todos los días por sobredosis de opiáceos.

Díaz-Balart comentó que el actual Congreso aprobó alrededor de 50 proyectos de ley diferentes para tratar de resolver el problema.

“No solo tenemos que evitar que haya sobredosis (y) las personas mueran, eso es clave, sino también, con suerte, evitar que las personas entren en esa droga tan adictiva que literalmente está asesinando, matando gente todos los días en nuestra comunidad”, explicó.

(Con información de Local 10 News)