La explicación que Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), ofreció para justificar la no adopción en Cuba de una ley a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo es «que no se puede repetir lo que hacen otros», y agregó que «tampoco asegura el fin de los crímenes de odio hacia ese grupo».


La hija del gobernante cubano Raúl Castro participa en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, México, donde acaban de entregarle el premio “Maguey Activista” por su destacada lucha por los derechos de la comunidad LGBTI y los derechos sexuales de los cubanos”.

En una charla que sostuvo luego de recibir el galardón, la funcionaria cubana explicó que al régimen cubano no le gusta «copiar».

«Nosotros queremos tener creatividad y buscar lo que verdaderamente se ajuste a la posibilidad de formación social y a nuestra realidad», dijo.

Según Castro “para las instituciones cubanas la meta principal no es el matrimonio, es lograr la igualdad de oportunidades, como se logró en el proceso de trabajo con la discriminación a la mujer».


Defensores de los derechos de la comunidad LGBTI y promotores de la campaña «Nosotros también Amamos», que aboga por el matrimonio igualitario en Cuba”, refutaron las declaraciones de Mariela Castro.

Las palabras de la directora del Cenesex demuestran que en Cuba “no hay voluntad real, ni política, por parte de las autoridades para tomar medidas concretas a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo”, enfatizó Nelson Gandulla, director de la Fundación Cubana por los Derechos LGBTI.

El joven graduado de medicina es uno de los promotores más activos en la campaña por el matrimonio igualitario en la isla.

Gandulla presentó en enero de 2016, en la sede nacional del Cenesex, la solicitud formal de una entrevista con la directora de la institución para presentar el proyecto y buscar apoyo, sin embargo, un año después no ha tenido respuesta.

Sisi Montiel, activista transexual residente en la capital, recordó que lo que ellos solicitan es un derecho, y alegó que «el gobierno debe respetar el derecho que tiene todo ciudadano de formar una familia sin distinguir en quiénes integran la pareja».

Por su parte, la activista LGTBI Juana Mora señaló que urge reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo, una posibilidad que «esperan con ansias».

«Es importante que haya leyes que permitan en caso de fallecimiento o de un divorcio que ambos puedan acceder a lo que legalmente les corresponde», precisó Mora.

El Cenesex se encarga desde la oficialidad de la defensa de los derechos de las personas LGBTI en Cuba, pero no reconoce ni respalda a los grupos independientes de la comunidad LGTBI.

(Con información de Martí Noticias)