Mariela Castro, la directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), dijo en una reciente entrevista que el gobierno está evaluando si se crea una ley exclusiva para condenar la violencia contra la mujer o si la misma quedaría incluida dentro de otras leyes.


«Hay más de 50 leyes en la lista de las que se va a trabajar; a partir de que se creen las comisiones para cada una de ellas, es que se va a decidir si se crea una ley integral para la atención a la violencia contra la mujer o si se incluye en otras leyes, en eso se está trabajando», dijo la hija de Raúl Castro en la entrevista con el sitio oficialista CubaSi.

Sobre las protecciones en la Isla contra este tipo de violencia Castro asegura que la FMC atiende estas preocupaciones desde su fundación.

«(…) Desde que empezó la Federación de Mujeres Cubanas se trataba el asunto, con las herramientas de conocimientos que había en ese momento en el mundo y que se fueron desarrollando en el país, o sea, la Federación de Mujeres Cubanas siempre fue avanzada y activa en la lucha contra la violencia hacia las mujeres, las niñas y los niños. Yo, hija de una federada, puedo decirles que ella, personalmente, atendía casos de compañeras que llegaban con situaciones muy complejas, cuando todavía estos no eran temas fuertes de trabajo, incluso a nivel científico en el mundo. Desde los años 80, la FMC tenía una comisión dedicada a la atención y la prevención de la violencia intrafamiliar. Hicieron un trabajo importante; convocaban, además, a investigadores e investigadoras que estaban trabajando ya los temas de la violencia».

Castro aprovechó para remontarse al 1959 y comparar a Cuba con Europa y EEUU.


«En Cuba, la primera ley revolucionaria, que se aprobó un mes después del triunfo, el 7 de febrero de 1959, contempló que las mujeres ganaran el mismo salario que los hombres, o sea, ya con la Revolución eso dejó de ser un problema para nosotros», dijo.

«En los últimos tiempos, lo que estamos haciendo es uniéndonos más instituciones y organizaciones de la sociedad civil y el Estado, para avanzar en alianza, en campañas, en acciones concretas(…)», añadió.

Sin embargo, asegura que campañas pagadas con dinero del gobierno de los EEUU buscan desacreditar los esfuerzos.

«Hay mucho dinero, sobre todo proveniente del Gobierno de los Estados Unidos, hacia cinco iglesias evangélicas principales, que son las que están tratando de sabotear muchas iniciativas», comentó.

Además añadió que hay «muchas personas que caen en las trampas de campañas para desacreditar nuestros esfuerzos, gente muy mal preparada metiéndose en Facebook, publicando cosas» y llamó a «no seguirle el juego a los enemigos de la Revolución».