Daniel Llorente, el cubano que desafío al régimen en Cuba, desfilando con una bandera de Estados Unidos el primero de mayo, denuncio que lo mantienen encerrado con candado en el centro psiquiátrico conocido como Mazorra reporto 14ymedio.com.

«Estoy solo en una sala de cinco camas», detalla a través de la línea telefónica en una llamada que se corta varias veces. «Me sacan solo diez minutos para el almuerzo y diez para la comida. Y nada de salir a coger sol», agrega.

«La doctora me dice que para decir algo definitivo sobre mi caso tengo que estar aquí como mínimo dos meses, porque según ella eso es lo que dice la ley» dijo.

«No entiendo por qué estoy aquí», se queja ahora Llorente. «Al otro día del traslado para acá el instructor de mi caso vino para que yo firmara mi acta donde decía libertad inmediata por los delitos de desorden público y resistencia que se me imputaban».

Llorente cree que la espera en el hospital es «una estrategia de la Seguridad del Estado» y desgrana con voz firme sus sospechas de que el encierro no se deba a su condición mental, sino que es una forma de sacarlo de las calles.