Continúan las malas noticias para los migrantes indocumentados en Estados Unidos, pues el Departamento de Seguridad Nacional, declaró este martes que las autoridades no pueden garantizar que los inmigrantes que denuncien un delito, ya sea como víctimas o testigos, no serán arrestados. Consideran que algunas de las víctimas y testigos son potenciales amenazas para el país.

Charlie Beck, jefe de policía de Los Ángeles, aseguró que las consecuencias ya se han hecho notar, pues se ha registrado un descenso en las denuncias, protagonizadas por inmigrantes sin papeles. En el mes de marzo, se denunció un 25% menos casos de abuso sexual y un 10 por ciento menos casos de violencia doméstica.

Las autoridades locales han mostrado su preocupación ya que han visto cómo agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas han rfealizado detenciones en tribunales, perjudicando así a las investigaciones.

«Debido a que a los visitantes a las cortes se les revisa antes de ingresar en busca de armas o contrabando, se disminuye de manera importante el riesgo tanto para el agente que realiza el arresto como para la persona detenida» declaró el secretario de Seguridad Nacional, John Kelly.