Desde el pasado septiembre se construye en el centro del Vedado, La Habana el hotel más alto de la capital, proyecto de GAESA (monopolio de la cúpula militar castrista), tendrá 565 habitaciones y 42 pisos, de acuerdo a un reportaje de Diario de Cuba.

Al proyecto inmobiliario se le conoce también como la Torre López-Callejas, por el ex yerno de Raúl Castro, Luis Alberto Rodríguez López-Callejas, quien está al frente del consorcio militar cubano.

Los habaneros opinaron sobre la edificación, en su proceso inicial aún, un estudiante de Filología, Abdiel Camejo fue preguntado al respecto:


«Este edificio me parece un buen diseño realmente, lo que pasa es que no me parece que vaya con este lugar, va a pasar lo mismo que con el otro hotel que están construyendo por allá por Malecón que no encaja con la arquitectura, con el diseño, el que tuvo en cuenta estos edificios no tuvo en cuenta la urbanística de La Habana realmente para construir esto».

Otro estudiante universitario, Camilo Diez dijo al ver la maqueta, que le gustaba bastante estéticamente la llamada Torre López-Callejas.

Otros sin embargo, incluso de la carrera de arquitectura no parecen muy enterados de las nuevas construcciones que planea el país, quizás debido precisamente al secretismo del Gobierno cubano con sus proyectos para el turismo, o tal vez se deba al desinterés de los jóvenes en lo concerniente al acontecer nacional.

Dana Castellanos estudiante de arquitectura se preguntó qué función tendría el edificio una vez edificado. Por su parte Yasser González afirmó que las únicas construcciones nuevas que se están realizando en La Habana son los hoteles de lujo.

«A estas alturas pensar en algo tan sobrio y cuadrado dentro de una ciudad tan rica arquitectonicamente me asusta, sobre todo porque no sé… es muy pretensioso también», opinó González.

Un vecino de 25 y K, Jose Juan Viera se pregunta que sucederá con los comercios que le rodean a la edificación en proceso, por las dimensiones del proyecto.

Diario de Cuba aborda el tema de las prioridades a la hora de pensar en construir otro hotel de lujo, mientras el déficit habitacional se incrementa cada año, y el cubano de a pie que debería ser el principal sujeto de cambio y evolución, padezca en la marginación y la necesidad.

(Con información de Diario de Cuba)