La odisea de los cubanos para entrar a La Época, después que ésta reabriera sus puertas ayer, para la venta en MLC/Imagen tomada de 14yMedio

Cola desde bien temprano en la mañana del lunes para entrar a la tienda La Época, en la céntrica esquina Galiano y Neptuno, en La Habana, que reabrió sus puertas ayer para la venta en moneda libremente convertible (MLC), informó el independiente diario digital 14yMedio.

Según el reporte, antes de que el reloj marcara las 7:00 am la cola ya alcanzaba más de 300 metros, y oficiales de la policía obligaron a las personas a distanciarse a tres cuadras de la entrada, para evitar las aglomeraciones, arguyeron.


14yMedio aseguró que la fila se estaba organizando desde días antes a que abriera el centro comercial.

«Vine para ver si puedo alcanzar algo de queso y yogur para mis hijos, porque al precio de esos productos en el mercado negro no estoy dispuesta a pagarlo», comentaba Yamilé, una habanera que pasaba los 40 años.

«Pero la verdad es que si saco cuenta de todo el tiempo que he perdido en esto, los productos me van a salir carísimos», añadió.

A media mañana aparecieron algunos camiones con boinas negras, para controlar a la multitud.


«Nos pasamos a la cola digital y aunque cada día hay que venir a rectificar el turno a las seis de la mañana, el resto del tiempo se hace por WhatsApp y también en una lista física que tienen los primeros de la cola», contó Aymara, quien lleva días en el trajín de la fila.

De acuerdo a Aymara, lo más complicado ha sido esconderse de las patrullas que merodean la zona de madrugada para que se cumpla el toque de queda impuesto.

De ahí el surgimiento de las colas digitales, una alternativa para no tener que salir de madrugada y arriesgarse a una multa.

«Le dije a mi mamá que no me mandé ni un dólar más, que en lugar de estarme enviando ese dinero para gastarlo en esta tiendas que todo es carísimo y de poca calidad, que lo guarde allá para que me saqué de este país. No aguanto más», revela la mujer, mientras alrededor todo el mundo asentía.

Luisito, quien empezó en la fila desde el pasado miércoles, confesó: «a las otras tiendas en dólares no vale la pena ni ir. Se ha creado una mafia de revendedores, empleados que reciben pagos para dejar pasar a sus amigos o a los coleros«.

«Nos dijeron temprano que solo iba a abrir el mercado de alimentos, la parte de electrodomésticos y la perfumería. Pero nadie sabe exactamente, porque no hay un cartel ni una información detallada de qué partes de la tienda están listas ya este lunes. Así que es como hacer una cola a ciegas», agregó.

«La tienda no está lista. Va a abrir, aunque todavía estamos poniendo los productos en los anaqueles. La parte de electrodomésticos no va a poder estar lista hoy, pero estamos haciendo todo lo posible para abrir el mercado», dijo una empleada que salió del establecimiento a hablar con el público, pasada las 11:00 am.

Algunos ingenuos que creyeron la tienda iba a vender productos en moneda nacional, tuvieron que irse poco después al no contar con la divisa extranjera.

La mayoría que allí esperaba, y que marcó días antes, querían comprar productos básicos como «detergente, frijoles, o leche en polvo».

Mientras un hombre se quejaba por la demora, al cabo de las 10:00 am, sin entender cómo incluso teniendo dólares también hay que languidecer en una cola.

Al concluir el reporte, la prensa independiente daba a conocer que eran las 11:00 am del lunes 8 de marzo, y nadie había podido entrar todavía al complejo.