Malecón de La Habana. foto: Pixabay

«La inversión extranjera para Cuba es una necesidad. Nosotros tenemos una economía muy abierta. Además, no somos un país rico en recursos naturales y el ahorro nacional no es suficiente para hacer las inversiones que requiere nuestro desarrollo económico y social. Por eso tenemos que acudir al financiamiento externo, sea por la vía de créditos o inversión extranjera directa», explicó el titular de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz en una entrevista con el canal estatal Cubavisión Internacional.


«Nosotros, sin embargo, no vamos a vender el país. Nosotros vamos a desarrollar este proceso de acuerdo con nuestras leyes, y con nuestras políticas. Vamos siempre a proteger nuestra soberanía. Se trata de buscar con la alianza con el capital extranjero el desarrollo de proyectos», puntualizó el ministro.

Asimismo justificó que el Gobierno cubano, luego de un radical proceso de nacionalización después de 1959, desde hace unos años parece ir a la inversa en una carrera por abandonar el «socialismo» paulatinamente para instaurar un capitalismo de Estado.

«Ahora pudiera parecer que estamos haciendo lo contrario, atrayendo capital extranjero. Pero no, lo estamos haciendo distinto: cuando bajo los gobiernos de la seudorrepública venía capital extranjero, sobre todo de EEUU, lo hacía para esclavizarnos; ahora nosotros estamos poniendo una serie de reglas que permiten controlar este proceso y que nuestra soberanía sea preservada», comentó el funcionario.

Según Malmierca en los recursos naturales no renovables, como la minería, «la participación extranjera siempre tiene que ser minoritaria», así como en los sectores más dinámicos de la economía, como es el turismo, o la industria farmacéutica y biotecnológica.


El titular de Comercio Exterior aseguró que «la inversión extranjera va a ser beneficiosa para el desarrollo económico de Cuba y la construcción del socialismo».

Malmierca culpó nuevamente al embargo de EEUU de la burocracia estatal y la «lentitud» para aprobar propuestas de inversores.

Sobre el atraso en la aceptación de nuevos proyectos en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), donde el Estado ha invertido un promedio de 300 millones de dólares anuales, el ministro recordó que éste «es un proyecto para 50 años de desarrollo y no podemos desesperarnos».

«La ZED (de Mariel) está concebida para un desarrollo de largo plazo (…)», justificó. En cinco años de operación sólo han sido aprobados 37 proyectos para operar en el ZEDM, pero para el funcionario castrista «contra el bloqueo, no es poca cosa».

De igual modo admitió la necesidad de un mercado mayorista para apoyar las actividades económicas de los cuentapropistas, y afirmó que se estaba trabajando en base a desarrollarlo.

«El mercado mayorista en Cuba tiene problemas, y tenemos que desarrollarlo, para la empresa estatal y para el sector no estatal», enfatizó.

Finalmente se quejó nuevamente de que el embargo que sostiene EEUU hacia el régimen cubano, «es el principal obstáculo para el desarrollo del país», pero añadió que «el bloqueo no va a durar siempre. Algún día desaparecerá y el puerto de Mariel exportará contenedores a EEUU. Somos optimistas porque tenemos la razón», concluyó.

(Con información de Diario de Cuba)