La Fiscalía revela varias imágenes de la escena del crimen perpetrado por el adolescente que apuñaló a su madre hasta la muerte en Hialeah

En el día de ayer la fiscalía estatal de Miami-Dade dio a conocer varias imágenes de la escena del crimen perpetrado por el adolescente Derek Rosa, quien el pasado mes de octubre en un apartamento en Hialeah le ocasionó la muerte a su madre, mientras esta dormía en su habitación, donde también se encontraba su hermana, una bebé de apenas 14 días de nacida.

Según el informe policial, en la habitación había una cámara para bebés que captó parte del lamentable suceso, sin embargo, la prensa local solo difundió algunas fotos por la sensibilidad de este tema. Una de ellas muestra el arma homicida utilizada por Derek, consistente en un cuchillo de cocina grande.


En otra aparece la víctima, a las 10:23 pm, recostada en su cama con una almohada en su espalda cargando a la bebé con uno de sus brazos.

En la última imagen se visualiza al muchacho, a las 11:00 pm, de pie junto al borde de la cama, casi encima de su madre, que dormía tranquilamente, momento en que se supone estaba cometiendo el crimen.

Derek está siendo juzgado como adulto, enfrenta un cargo por asesinato en primer grado y actualmente se encuentra en la prisión de Metro West en el condado de Miami-Dade.

Ante este complejo escenario, tanto familiares como amigos del menor han pedido clemencia a los jueces y han enviado más de 20 cartas a la corte, manifestando su inconformidad con el cargo del cual se le acusa y abogando por su regreso a un centro de detención juvenil.

En una ocasión, tras la salida de la Corte, la abuela materna del menor, quien se encuentra a cargo de la bebé, manifestó a la prensa local: «Mi nieto es el mejor niño del mundo». Otro de los familiares agregó: «Él es un nene bueno, cariñoso, amoroso…Nadie conoce a Derek como lo conocemos nosotros y esto no es Derek», recalcando: » No es adulto nada, es un niño que juega todavía».


Sus abogados, por su parte, también han insistido en dicho traslado y han presentado la declaración de no culpabilidad de su representado, no obstante, en la última audiencia, celebrada la semana pasada, a la que asistió por primera vez el acusado, el magistrado Richard Hersch, responsable del caso, no emitió ningún pronunciamiento al respecto, sino que solicitó a la defesa la presentación de más evidencia para arribar finalmente a una decisión, por lo que se prevé que en el próximo encuentro se defina si el adolescente permanecerá o no en una cárcel de adultos.

A finales de mes pasado los representantes del adolescente pidieron al juez que emitiera una orden de revisión con carácter urgente del apartamento en que tuvo lugar el trágico hecho. En tal sentido, el letrado Armando Luis alegó en la corte que la vida de su cliente estaba en peligro sin revelar los motivos concretos que justificaban tal petición.

El padrastro de Derek y padre de su hermana, nombrado Frank Ramos, manifestó la inoperancia de dicha acción, señalando que en el apartamento ya no habían pertenencias ni de su esposa ni del menor, pues las mismas fueron tomadas por los familiares y que pretendía entregarlo al culminar el mes.

Los fiscales también se opusieron a la revisión, alegando que el lugar de los hechos ya había sido investigado por el personal competente de acuerdo a los protocolos establecidos.  

A pesar de los cuestionamientos realizados, incluso por el propio juez, este terminó autorizando la inspección de la escena del crimen que se llevó a cabo el jueves de la semana anterior con la presencia de un abogado de Derek y de un médico forense que tomó fotos del lugar. La inspección duró menos de dos horas y todavía se desconoce qué elementos de trascendencia podría aportar la misma en esta fase del proceso penal.

El pasado 12 de octubre, Derek Rosa, de 13 años, apuñaló varias veces en el cuello a su madre, Irina García, de 39 años, provocándole la muerte, en un apartamento ubicado en 211 del West y la 79 Place de Hialeah.

Luego de cometer el crimen, tomó varias fotos del cuerpo de su madre y se las envió a un amigo con el que solía jugar en las redes sociales y posteriormente llamó a la línea del 911 y contó todo lo sucedido, sin explicar en ningún momento la razón de su conducta. Al arribar los agentes de la policía al apartamento el muchacho salió con las manos en alto.

 


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