Las mujeres cubanas se han destacado a lo largo de la historia en el cine, la literatura, la televisión, las artes plásticas, el mundo de las pasarelas, pero lo que no sabías seguramente es que existe una cubana dentro de la realeza, pues bien sí la hay.

Se trata de la duquesa de Luxemburgo, nacida en Marianao, La Habana en 1956, María Teresa de Luxemburgo casada con Enrique de Luxemburgo; la cubana este año cumplirá en octubre sus 18 años de reinado.

Su nombre de soltera era María Teresa Mestre Batista, la ahora duquesa proviene de una familia de la alta sociedad cubana antes de 1959, hija de José Antonio Mestre Álvarez y María Teresa Batista Falla.

María Teresa es licenciada en Ciencias Políticas, egresada de la Universidad de Ginebra, al igual que su esposo, el duque, fue en la Casa de Altos Estudios donde se conocieron, y pisaron el altar el 14 de febrero de 1981.


Aunque primeramente, cuando Castro llegó al poder la familia Mestre se instaló en Nueva York, más tarde se trasladaron a España donde tenían propiedades, para finalmente instalarse en Suiza.

La revista Vanidades ha catalogado a la cubana como una valiente mujer, es madre de cinco hijos, y abuela de tres nietos, cuentan que su suegra la llamaba despectivamente “la criolla”, por su origen plebeyo.

La duquesa, según Vanidades, adora pasar vacaciones en Key Biscayne, Miami, y dicen por ahí que aprovechaba para ir a tomarse un cafecito cubano en el popular café Oasis, aunque partió de la Isla con tres años de edad, ella no olvida sus orígenes; en 2002 visitó Cuba, además ha trabajado durante años con el premio Nobel de la Paz, Muhammad Yunus para ayudar “al pueblo cubano que tanto ha sufrido durante muchos años”, reveló en una entrevista.