Opositores cubanos que votaron NO a la Constitución (Imagen de redes sociales)

Un artículo de la periodista Elisabeth Malkin publicado en The New York Times apunta que el referendo constitucional en Cuba del pasado domingo 24 de febrero, ha mostrado que la disidencia en la Isla va en aumento.


De acuerdo a informes en los medios estatales del país comunista, la Comisión Nacional Electoral reveló que el 87% de los cubanos votaron «sí», un 15% de los votantes optaron por quedarse en casa sumado a los que votaron «no», para Malkin «representan una muestra inusual de oposición en el estado de partido único».

La periodista señala que si bien no está claro qué tan lejos resonarán estas voces de la sociedad civil, revelan la línea estrecha en la que el designado gobernante cubano Miguel Díaz-Canel está caminando entre una vieja guardia conservadora y una sociedad cada vez más pluralista.

Según The New York Times, la sociedad cubana se está volviendo más heterogénea social y económicamente.

Algo a resaltar es que el artículo no toma en cuenta el fraude que pudo haber cometido el régimen de La Habana para aprobar la Constitución redactada por el castrismo, evidencias del mismo se han filtrado en redes sociales desde el día de ayer.


Claudia Padrón Cueto, periodista cubana que escribe para El Toque, publicación no oficialista, ha mencionado que algunas personas han comenzado a sacudirse el miedo.

«No se han permitido opiniones contrarias durante muchos años», dijo a través de una entrevista en línea.

«El acceso a internet ha comenzado a cambiar este contexto. Hay más acceso a la información, y las personas tienen más plataformas donde pueden expresarse», añadió.

Padrón Cueto, recoge la prensa estadounidense, votó en contra de la nueva Constitución porque no estaba de acuerdo con que un partido, el Partido Comunista, permanezca por encima de todas las demás instituciones gubernamentales y con la consagración de un solo modelo económico, el socialismo.

Su oposición también estaba enraizada en el hecho de que el documento no garantiza las libertades políticas básicas, señaló la joven cubana.