Según últimos datos publicados por la estatal Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), las personas económicamente activas (PEA) en Cuba muestran tendencias de crecimiento entre 2015 y 2021 en casi 68.000, pero a partir de ese último año comienza a decrecer y para el 2030 se verán reducidas en 133.000.


De 5.097.439 personas en el año 2021, disminuye a 4.964.537 en el 2030, precisó Juan Carlos Fraga, director de la ONEI.

Según el funcionario el último estudio corrobora cómo el proceso de envejecimiento que viene atravesando la sociedad cubana se ratifica como la principal característica y reto de la dinámica demográfica nacional.

Pinar del Río, Villa Clara, Sancti Spíritus y las cinco provincias orientales mantienen este comportamiento descrito. En Artemisa, La Habana, Mayabeque, Matanzas, Cienfuegos y Ciego de Ávila, si bien crece primero y decrece después, terminan el final del período de la proyección con una cifra superior a la que tenían en el 2015.

Como parte del estudio, se elaboró una proyección de los hogares según el tamaño de estos y la edad del llamado Jefe de Hogar Censal (persona residente en la vivienda, considerada y reconocida como tal por los demás miembros del mismo), añadió Fraga.


El estudio arrojó un incremento en la cantidad de hogares a lo largo del período de la proyección (2015-2030), pasando de casi 3,9 millones a 4,2 millones.

De acuerdo con los resultados obtenidos, Fraga expuso que se prevé que la población asentada en zonas urbanas va a crecer discreta, pero sostenidamente hasta el año 2032, cuando se prevé alcance 8.900.000 personas.

Luego se mantiene en ese entorno hasta el 2036, año en que comienza su declive hasta llegar al 2050 con 8.715.000 personas.

Mientras, —acotó—, la población rural decrece sostenidamente, pasando de 2.554.000 habitantes en el 2015 a 2.127.000 en el 2050.