Churrería de Miami, La Palma

Los miamenses al sentir el menor soplo de viento que les huela a frío, aprovechan para llegarse a la churrería de La Palma en el corazón de la famosa Calle Ocho del Southwest.

Según la periodista María Antonieta Collins, no hay mejor lugar para degustar los churros «humeantes, crujientes, recién hechos, con su chocolate al más puro estilo español».


En las ventanas de La Palma se despacha a toda hora, a Collins, la churrería de Miami, le recuerda una de obligada visita en Madrid, la San Ginés.

La reportera cuenta que en sus visitas a La Palma, sus amigas cubanas son expertas en servir al cliente al gusto, «con mucha, poca o nada de azúcar».

Denisa Rosa Madrigal y el mánager Juan Ramos, le comentan que ponen todos sus esfuerzos en «hacer felices» a los clientes.

La cantidad de clientes en la churrería de Miami, viene siendo el verdadero termómetro, del frío en la ciudad, una urbe que es siempre cálida, donde el año entero la gente se la pasa soñando con el clima invernal.


En esta época del año, sin pensarlo, los miamenses hacen largas colas en La Palma, para llevarse a casa los churros bien calentitos, y completar su atmósfera paradisíaca, en una ciudad que vive bañada por el sol.

En La Palma, asegura Collins, desfilan ciudadanos, políticos y famosos para saborear el sabor del churro más tradicional.