Este viernes La Casa blanca ha dejado claro que apelará contra el fallo del juez federal que ha suspendido temporalmente la polémica resolución firmada por Donald Trump que prohíbe la entrada a Estados Unidos de refugiados y ciudadanos provenientes de siete países en su mayoría musulmanes.


Spicer ha dicho al respecto que “La orden del presidente busca proteger a la patria y tiene la autoridad constitucional y la responsabilidad de proteger al pueblo estadounidense”. Además calificó el decreto de “legal y apropiado”. Respecto al fallo del juez federal se sabe que lo ha calificado de “escandaloso” aunque en una versión modificada no ha sido usado este calificativo.

Por su parte Trump ha reaccionado también y ha publicado en su cuenta de twitter lo siguiente:

De esta forma La Casa Blanca presentará próximamente una “petición de emergencia” con la cual busca suspender la “indignante orden” y preserver la orden ejecutiva puesta en vigor por Donald Trump.


Bob Ferguson, fiscal general del estado de Washington ha demostrado con acciones que ni siquiera el presidente de un país puede pasar por encima de la ley y así lo ha expresado:

Además dijo Ferguson al respecto: «La ley es algo poderoso. Tiene la capacidad de pedir cuentas a todo el mundo, y eso incluye al presidente de Estados Unidos». Por ello y por considerar el veto como «inconstitucional» e «ilegal» ha presentado la demanda contra la reforma de Trump.

Así mismo este viernes, se une a la lucha contra el veto a la entrada de los inmigrantes musulmanes a Estados Unidos, el juez James Robart que detuvo con carácter inmediato esta polémica prohibición establecida por Trump.

Datos del Departamento de Estado apuntan que desde que este veto migratorio entró en vigor han sido suprimidas ya 60.000 visas a los ciudadanos procedentes de Irak, Yemen, Irán, Somalia, Sudán, Siria y Libia.