En las calles de Miami-Dade es común que en las horas de mayor congestión muchos no respeten los límites de máxima velocidad y que incluso, si usted los acata, las personas lo sobrepasan de manera agresiva.


Varios residentes y visitantes coinciden en anécdotas de esta naturaleza. Por el momento no hay estadísticas que destaquen a Miami-Dade como un condado con mayor o menor agresividad al conducir, pero voceros del ámbito académico y policial coinciden en que la violencia es una variable presente en algunos conductores, según informa el Nuevo Herald.

“No sé si hay prueba científica. Pero de manera anecdótica puedo decir que yo viajo mucho por el país y puedo notar que en el condado de Miami-Dade el manejo de vehículos es un poco más agresivo que en los demás. Pero esta es una observación anecdótica, no científica”, señala el doctor Raimundo Socorro, director de la Escuela de Ciencias Judiciales del Miami Dade College.

Voceros de la Policía de Miami-Dade reconocen la existencia del fenómeno en esta urbe, con un aproximado de 2.7 millones de habitantes y alto número de vehículos por familia, ante un limitado transporte público.

“Desafortunadamente, hay que decir que sí existe ese conductor agresivo y nosotros como Departamento de Policía tratamos de hacer todo lo posible para educar a la comunidad y dar la sugerencia de que no se debe llegar a esos extremos, por muchas razones. Una de las más obvias es que uno no sabe el estado psicológico en el que está el conductor cuando uno se le acerca y quiere actuar de una manera agresiva. Esa persona puede estar armada, puede tener algún tipo de arma de fuego, uno no sabe como puede reaccionar y desafortunadamente, todas esas situaciones terminan en tragedia”, refiere el detective de la Policía de Miami-Dade, Alvaro Zabaleta.

Al consultar expertos, no parece haber una ciencia exacta sobre lo que motiva las actitudes violentas en las calles y avenidas, aunque sí se destaca cierta asociación con el deterioro de valores de convivencia.


“En general, la cortesía y la formalidad han ido disminuyendo. Yo creo que eso se refleja en muchos aspectos de la vida, incluyendo la manera en la que las personas conducen”, señala la psicóloga Regina Mendoza.

“Específicamente en Miami puede haber varias causas. Aquí la congestión está creciendo más y más. Esa clase de tráfico es estresante y creo que es una de las razones. El hecho de que las personas están bajo mucho estrés y a veces ese estrés lo llevan con ellos cuando están conduciendo y nos causa comportarnos de una manera violenta o con malos modales”, destaca Mendoza.

Una de maneras para reducir la agresión o la reactividad ante un incidente, es recordar que vamos conduciendo pero no estamos participando de una competencia.

Pero cuando la agresión es mayor, todo ciudadano debe recordar que se está cometiendo una falta y que las consecuencias podrían ser graves.

“Lo que se sugiere es que cuando un ciudadano se está comportando de manera civilizada y otro conductor es el que quiere tomar agresión contra esa persona, inmediatamente llame al 911, decirle a la despachadora exactamente dónde estás, darle toda la descripción de lo que está ocurriendo. Personas que no están involucradas, pero que están viendo lo que está sucediendo, pueden dar la información de lo que están viendo”, agrega.