Raul Prado a la izquierda. Su presunto hermano gemelo a la derecha

Un hombre arrestado por los policías de Miami-Dade como fugitivo de una cárcel del estado de Georgia insistió en que habían agarrado al gemelo equivocado.

Su hermano Raúl Prado era el ladrón, dijo el hombre, quien insistió en que en realidad él era el gemelo que respeta las leyes llamado Jean Prado.


Sin embargo la elaborada cuartada de quien dice ser Jean Prado falló en la prueba de huellas digitales, entre otras cosas, y el martes un juez de Miami ordenó que el hombre, quien creen es realmente Raul Prado, fuera enviado a la prisión de Georgia. En cuanto al buen gemelo Jean, no hay evidencia de que él siquiera realmente exista.

El juez de circuito Richard Hersch dijo que el testimonio de Raúl Prado era «increíble y, a veces, intrínsecamente inconsistente».

La extraña historia se ha desarrollado en el tribunal penal de Miami-Dade en una serie de audiencias judiciales en los últimos dos meses.

Raul Prado es un traficante de marihuana que cumplía una condena de 25 años de prisión en Georgia cuando escapó de un detalle del trabajo. Las autoridades anunciaron que había sido capturado un día después, a 600 millas de distancia, en Miami.


En una historia reportada por primera vez por el Miami Herald, el hombre arrestado en Miami-Dade afirmó que en realidad era Jean Prado, un ex piloto de un avión de combate militar cubano que había pasado la mayor parte de las últimas décadas viviendo en México.

«No recibe uno de estos todos los días», dijo el juez Hersch en una audiencia el 12 de octubre. «Su caso realmente presenta un enigma, señor Prado».

Prado declaró que había cruzado ilegalmente a los Estados Unidos varias veces durante años, y que había estado utilizando la identificación de su hermano encarcelado cuando fue arrestado por la policía de Miami-Dade. Debido a que era un exiliado, no podía regresar a Cuba para obtener registros de nacimiento, dijo Prado.

«Ha vivido su vida … como un espíritu libre, un vagabundo y un viajero hippie», dijo su abogado, Jonathan Meltz, al juez. «No hay hogar, ni auto, ni Instagram, ni posesiones mundanas, y a diferencia de la mayoría de las personas, no hay identificación de los Estados Unidos».



Como prueba, Prado también ofreció una identificación mexicana, que supuestamente le envió una novia en México. Pero su abogado defensor no pudo ofrecer ninguna evidencia de que la tarjeta de identificación fuera realmente legítima.

Prado le ofreció una vieja foto de él supuestamente con su hermano gemelo, Raúl. Pero Raúl Prado también tiene otros dos hermanos no gemelos, y ningún pariente eligió testificar para apoyar sus afirmaciones. El recluso también se negó a identificar a los familiares con los que se quedaba en Miami.

También hubo esta evidencia forense convincente de que la buena historia de los gemelos era pura ficción: el fiscal Fleur Lobree presentó registros de huellas dactilares que mostraban una coincidencia entre el hombre de la custodia de Miami-Dade y Raúl Prado, el fugitivo de Georgia. Un analista de huellas dactilares «declaró que los gemelos no tienen huellas dactilares idénticas», escribió el juez.