Cubanoamericana Gabriela Trujillo dueña de Alamar Cosmetics (Imagen, captura de pantalla, Telemundo 51)

Gabriela Trujillo de 26 años, una joven empresaria cubanoamericana ha plasmado los colores de Cuba en cosméticos, como sombras de ojos, labiales y otros, que llevan nombres como «mojito», «malecón», «Celia» o «cafecito», recoge Telemundo 51.


La dueña de Alamar Cosmetics, abandonó sus estudios y orientó su brújula hacia el mundo del maquillaje y los negocios, según la joven de origen cubano, para su familia este acto de osadía fue «el fin del mundo» literalmente.

Pues sus padres querían que se hiciese profesional, y estudiara en una universidad, pero ella quiso ser maquillista.

En un inicio cuenta Gabriela, «hacía bodas, quince, lo que fuera». Más tarde invirtió sus ahorros en un gran sueño, los maquillajes.

«Las mujeres en mi familia son muy presumidas, les encanta arreglarse y ponerse colorete y los labios rojos…», explicó.


Cuba, su tierra natal fue sin duda la mayor inspiración para la línea de maquillaje de Trujillo.

«Yo quería nombres que reflejaran la energía cubana, que se sintiera como si estuvieras un día en Varadero caminando con tu familia, en la playa, tomándote fotos», reveló.

Cada color en la paleta de sombras tiene para Gabriela una historia o un significado, ella nombró la colección Alamar, por ser el barrio en donde nació en La Habana.

Llamó Guantanamera a un espectacular rojo de la paleta de colores, por la influencia de su abuela originaria de Guantánamo, y también por la popular canción.

Un gris brillante se llama azúcar, añadió uno con el nombre «tumbao»; un verde con reflejos dorados lleva el nombre de «mojito», y curiosamente una de sus sombras la inspiró un coco taxi.

«Cuando yo pienso en Cuba lo único que conozco es Alamar, y estar afuera jugando en la calle con mis amistades e ir a la costa y para mí Alamar es mi niñez», confiesa Gabriela, que lleva a la Isla en su corazón.