Un cake para celebrar un cumpleaños inició una disputa que terminó con la expulsión de cuatro personas que se disponian a en JetBlue desde el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York y con destino hacia Las Vegas.

Según reporta People en Español, el incidente se produjo cuando una azafata le pidió a Cameron, el padre de la familia, que movierva el cake que llevaba en el armario superior para debajo de su asiento, lo que provoc+o que otra azafata interviniera e intercambiara unas palabras con su compañera.

Ante esta situación, el pasajero se acercó y preguntó si todo estaba bien, pero como respuesta obtuvo que ese no era asunto suyo, un comportamiento extraño que le hizo preguntarle a la azafata si había ingerido alcohol.


“Su forma de actuar no era normal”, explicó Cameron.

Minutos después la policía intervino, poniendo nerviosos no solo a los pasajeros, también a los dos pequeños hijos de Cameron que comenzaron a llorar, que tuvieron que abandonar el avión junto a sus padres.

“Estábamos tan felices, teníamos muchas ganas de ir a Las Vegas, y de repente esto ocurre”, explicaba la madre de los niños.

En un comunicado, la aerolínea aseguró: “Después de que los clientes se negaran a hablar con el jefe de equipo sobre la situación, el departamento de policía de Port Authority fue llamado y todos los pasajeros evacuaron el avión. El capitán determinó que el comportamiento de estas personas era un riesgo para el vuelo y no serían permitidos viajar”.

Asimismo, agregó que la familia había sido avisada de que debía colocar el cake en otro compartimento por motivos de seguridad.