El incendio en una vivienda del noroeste de Miami que dejó a 4 niños muertos está siendo investigado y podría involucrar a un miembro de la familia.

El incendio tuvo lugar el pasado 30 de diciembre. Tres de los niños murieron ese día y un cuarto falleció dos días después en el hospital.


Los cuatro niños fueron identificados como Heilyn Mejía, de 11 años quien murió en el hospital dos días después, Nainalee López, de 8, Nomar López, de 6, y Naziyah Fernández, de 1.

Una orden judicial obtenida por Local 10 News dio nuevos detalles sobre por qué los niños se quedaron solos en casa y cómo se pudo haber manipulado la evidencia en la vivienda ubicada en la 36 avenida del noroeste y la 18 terrace.

De acuerdo al documento obtenido la abuela de los niños, Norma Bonilla, los había dejado solos para ir a hacer compras. Uno de los niños la llamó para avisar que había un fuego en la casa y que estaban atrapados dentro.

Bonilla entonces decidió llamar a su hija, madre de los niños, quien estaba trabajando en el Aeropuerto Internacional de Miami.


La investigación además reveló que de acuerdo a una inspección de un investigador de seguros, en la vivienda se instaló un detector de incendios después de haber ocurrido el incidente. El investigador entonces determinó que el detector instalado, a pesar de tener marcas de quemaduras, estaba demasiado limpio para haber estado ahí el día del fuego. Una fotografía de la escena justo después del incendio confirma que no había detector de incendios en el momento de la tragedia.

La policía esta revisando esta información mientras se consideran cargos de homicidio involuntario y manipulación de evidencia, pero hasta el momento nadie ha sido acusado en la muerte de los cuatro niños.