Antonio Luis Carricarte, viceministro primero cubano de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Imagen tomada de ACN)

En medio de la «situación coyuntural» inició ayer martes la Feria Internacional de La Habana (FIHAV 2019) con la que el régimen cubano pretende captar capital extranjero, reporta Televisión Martí.


Cuba necesita 2500 millones de dólares anuales para mejorar su maltrecha economía, pero ante la falta de garantías y la burocracia gubernamental los inversores llegan y se van, lo que impide que los negocios se concreten.

Las autoridades castristas reconocieron públicamente su carencia de liquidez, por lo que están enfrascados en una carrera por recaudar divisas, ante las medidas impuestas por el Gobierno estadounidense, y una reducción significativa del flujo de petróleo que llegaba desde Venezuela.

No obstante, numerosos expertos opinan el principal obstáculo es que el país comunista no ofrece garantías al inversor.

El analista Julio M. Shiling ha dicho que el primer problema en Cuba, es la ausencia de un estado de derecho.


«…Y tenemos que entender que la noción de lo que es la inversión no estatal en un régimen como el castro-comunista es completamente diferente a lo que es en sociedades libres en el sistema capitalista, donde hay derechos de propiedad, que es lo fundamental», explicó.

Otra problemática que frena a los inversores es la entrada en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton, que permite a personas con propiedades o bienes confiscados por la dictadura, presentar demandas en tribunales internacionales.

«Ningún empresario grande y serio se quiere pelear con EEUU, el robo algo que a ellos mismos les preocupa, o sea el robo de la propiedad es algo que va en contra de los principios del sistema de libre empresa», puntualizó Shiling.

Para el especialista estamos en una repetición de la década de los ’90 del pasado siglo, cuando se derrumbó el campo socialista y «el castro-comunismo tuvo que reinventar de nuevo su modelo económico para subsistir, Panamá en ese sentido jugó un papel importante, en el sentido de evadir las leyes del embargo norteamericano, y Panamá se beneficia tristemente de eso», sostuvo.

La Zona Libre de Colón está representada por cinco empresas en FIHAV 2019, analistas concuerdan en que podría ser Panamá uno de los objetivos del régimen para materializar acuerdos comerciales.