Una serpiente de 4 pies de largo que se escondía en el inodoro de una casa en Coral Springs mordió en el brazo a uno de los residentes de la vivienda el pasado domingo.

El hombre de 52 años de edad levantó el asiento del inodoro y una pitón bola «se levantó y lo mordió», compartió el diario Sun Sentinel citando al informe policial.


Expertos determinaron que la serpiente no era venenosa y el hombre fue tratado en su apartamento en la cuadra 2600 de Riverside Drive.

De acuerdo a Chris Swinson, portavoz de la policía local, la serpiente no pertenecía a la víctima; y no está claro como llegó al baño de la vivienda.

La serpiente podría haber pertenecido a un residente anterior o quizás haber encontrado su camino hacia las tuberías del apartamento, dijo Swinson.

La Unidad Humana de Coral Springs llevó a la serpiente a un consultorio veterinario, donde recibe tratamiento por una infección, dijo Swinson.


Las pitones bola pueden llegar a 6 pies de largo, y en muchas ocasiones son consideradas mascotas ya que son tímidas. Esta especie no crece tan grande como las pitones birmanas que han invadido el área de los Everglades.