Eli Martinez (izd) Matt Moore (der)

Los dos jóvenes del sur de la Florida que sufrieron lesiones en el terrible accidente automovilístico del domingo en la madrugada en el malecón habanero, dieron declaraciones desde los hospitales donde están siendo atendidos.


Ambos jóvenes fueron trasladados de regreso a la Florida en horas del lunes en la noche. Eli Martínez de 19 años se encuentra en el Hospital Regional de Boca Ratón mientras que su amigo Matt Moore de 20, está siendo atendido en DelRay Beach Medical Center.

Martínez contó a Local 10 News que escuchó gritos y se viró para ver cuando el vehículo se abalanzaba sobre la multitud e intentó quitarse pero no tuvo tiempo. Con el impacto terminó cayendo del lado de las rocas e hiriéndose una pierna.

Describió como una persona se le acercó y con una botella rota cortó su pantalón para hacerle un torniquete sobre la herida de una de sus piernas. Después un grupo de personas lo ayudaron a subir el muro y lo montaron en un carro que lo llevó al hospital.

En el hospital de La Habana, Martínez dijo que vio que Moore también había sobrevivido. Moore fue operado en el Hospital Docente Clínico Quirúrgico Calixto García de La Habana.


Moore dijo que los profesionales de la salud en Cuba eran impresionantes. «Aunque es posible que no hayan tenido las mismas herramientas que tenemos la suerte de tener aquí en los Estados Unidos, [lo que tienen] lo usan al máximo», dijo.

«Estaba caminando y lo próximo que veo es que mis huesos estaban salidos de la piel. Habian muchos gritos y vi a personas muriendo a mi alrededor», añadió.

Una vez que Moore y Martínez estaban en condiciones estables, abordaron una ambulancia de Trinity Air a Fort Lauderdale. Moore está en Delray Beach Medical Center.

«Habían personas a mi lado, personas a mi alrededor que no tuvieron tanta suerte como yo», dijo Martínez.

Local 10 News dijo citando a las autoridades cubanas que el conductor que arremetió contra la multitud tenía su licencia de conducir suspendida desde el 2014 y podría enfrentar hasta 10 años de prisión por conducir de manera imprudente.