Tanto en la capital cubana como en el resto de las provincias del país, es costumbre ver acumulados de desechos en las calles, cuando el servicio de recogida de basuras ha colapsado, por problemas de transporte, despreocupación gubernamental, u otro tipo de problemáticas.

Una vecina de la tercera edad, Elsi Medina, comentó a CubaNet: «Todas las esquinas están llenas, todas las cuadras están llenas de basura».

Y es que ya no es de asombro para los cubanos ver este panorama, es más bien su cotidianidad. En los últimos meses la propagación de dengue y zika tiene alarmada a la población, sin embargo la diseminación de las epidemias podría controlarse en parte, con una adecuada higiniezación de las ciudades, no obstante la basura persiste por doquier, convirtiéndose en un problema permanente.

Algunos califican la situación de desagradable, mientras otros culpan a las autoridades encargadas de no realizar su trabajo adecuadamente.


«Eso es que no la recogen, y al estar los tanques llenos las personas siguen tirando la basura alrededor», dado que los contenedores de desechos permanecen a tope, opinó otra entrevistada.

La reportera de CubaNet también señala algunos de los factores que a su juicio tienen que ver con la deteriorada situación social y epidemiológica que enfrentan los cubanos, entre ellos la indisciplina social, la falta de conciencia y de educación generalizada, aunado a las justificaciones de las entidades gubernamentales responsables para no recoger la basura.

«Trae ratones, trae cucarachas, muchos insectos, aquí mismo que hay un niño chiquito había ratones», contó Medina ante las cámaras.

«Yo pienso que es una falta de conciencia, una falta de ética», detalló un trabajador de Comunales, servicio de recogida de basura.

Otra vecina de la zona señaló: «aquí en Centro Habana la educación es pésima, todo el mundo tira la basura en la calle», dijo también que habiendo latones las personas tiran la basura en las aceras, y no tienen ética de levantar la tapa de los depósitos, así como el gobierno no tiene responsabilidad educativa en este sentido.

Sin embargo en zonas residenciales como El Vedado, donde abundan los turistas sí hay limpieza, y preocupación por parte de las autoridades.