Jeff Sessions, fiscal general de Estados Unidos, pidió la renuncia de 46 fiscales nombrados por la administración Obama, para asegurar una trasferencia igualitaria de poderes, señala EFE.


«El fiscal general ha pedido a los 46 fiscales de Estados Unidos, cuyo nombramiento depende del presidente, que presenten sus dimisiones para asegurar una transición uniforme», indicó en un comunicado la portavoz del Departamento de Justicia, Sarah Isgur Flores.

En términos judiciales, la nación norteamericana se divide en 94 distritos que cuentan con un fiscal nombrado por el presidente por recomendación de un senador y es tradición que estos pongan su puesto a disposición del nuevo presidente, por lo que al finalizar el mandato de Obama, muchos abandonaron sus cargos.

Hasta que los nuevos fiscales sean confirmados, los fiscales de carrera se mantendrán en su lugar y continuarán investigando y procesando crímenes, informa el comunicado.