Ya son casi nueve meses desde que los médicos cubanos Assel Herrera y Landy Rodríguez fueran secuestrados en Kenia por grupos terroristas somalíes.


Han sido nueve largos meses para los profesionales cubanos y sus familias en la Isla, período en el cual el gobierno cubano y el de Kenia poco han hecho por lograr su recuperación.

El portavoz del país africano Cyrus Oguna dijo a la agencia de noticias Efe en declaraciones recientes: «Sabemos con certeza que están bien, pero el plan para garantizar su rescate continúa. Queremos liberarlos vivos para que puedan reunirse con sus familias».

«Si decimos dónde están, ¿qué ocurrirá? Pueden ser trasladados a otro sitio. Por tanto, sabemos dónde están pero no podemos revelarlo por la seguridad de la operación y la situación en la que se encuentran»”, añadió.

Además dijo que hasta donde él tiene conocimiento los secuestrados no han pedido un rescate, y que de igual forma aclaró que su país tiene como política nunca negociar con terroristas.


El 30 de diciembre sin dar mucho detalle, Miguel Díaz-Canel dijo haber conversado con sus homólogos de Kenia y Somalia sobre «las gestiones para el regreso seguro a la patria» de los médicos, según indicó en Twitter.

Sin embargo, desde el secuestro ninguno de los países involucrados han entregado prueba de vida de los galenos.

Durante el pasado mes de marzo fuentes locales kenianas informaron que los secuestradores estaban exigiendo 1.5 millones de dólares por la libertad de los médicos, pero el gobierno cubano nunca reconoció como legítima la solicitud del grupo terrorista. José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud de la Isla, aseguró a inicios de julio que nadie había solicitado algún tipo de condición a cambio de la libertad de los médicos.